ENTREVISTA | POR LUIS CARLOS VALDÉS DE LEÓN

Antonella Contin y Pedro Ortiz Especialistas en Urbanismo

Destacan la experiencia europea de varias regiones que ven en el buen manejo del agua, la mejor forma de hacer sustentables las ciudades, privilegiando la calidad de vida de las personas.

“El agua debe regresar al Nazas para tener calidad de vida en La Laguna”

Torreón, Coahuila

Él es español y ella italiana. Nacionalidades distintas pero grandes puntos de coincidencia enfocados en un mundo global que busca la sustentabilidad y la calidad de vida de los habitantes de las grandes metrópolis.

Pedro Ortiz es urbanista y profesor de la Universidad Politécnica de Milán, consultor internacional para el Banco Interamericano, Banco Mundial y encargado de la Planificación Metropolitana en Madrid durante 16 años.

Antonella Contin es especialistas en Arquitectura y Planeación en el Politécnico de Milán. Ambos con un gran conocimiento de la zona metropolitana de La Laguna, sus problemáticas y sus virtudes.

"Se puede retener agua, se puede represar agua para usos industriales, domésticos o agrícolas, pero se tiene que mantener un umbral mínimo de sostenimiento de la vida de un río".

Destacan la experiencia europea de varias regiones que ven en el buen manejo del agua, la mejor forma de hacer sustentables las ciudades, privilegiando la calidad de vida de las personas.

¿Qué tan complicado es hacer la planeación de zonas metropolitanas conflictivas?

Una área metropolitana es siempre conflictiva. Ahora tenemos en el mundo 600 metrópolis, es un campo de investigación nuevo, de administración y políticas nuevas, donde se producen más errores que aciertos, porque las metrópolis se defi nen por la cantidad de municipios dentro de ellas.

Esas nuevas metodologías de gestión y articulación de las metrópolis requieren de un diálogo entre dos sectores fundamentales: infraestructura verde y gris.

La primera contempla medio ambiente, agua, que no se seccione y no se dañe, mientras que la segunda contempla el transporte, continuidad de autobús, metro, vías.

Si estos dos entran en conflicto requiere de procesos nuevos.

En el caso de La Laguna se tiene el río Nazas en medio, que en lugar de ser una frontera tiene que ser un lugar de encuentro.

La región tiene un potencial de desarrollo importante de transporte que generaría una estructura metropolitana sana, con densificaciones, centralidades, en lugar de ser una manta continua que va extendiéndose, matando el potencial agrícola que se debe aprovechar de cara a la economía de Torreón y la exportación de sus productos económicos.

Cada región tiene sus características particulares, pero ¿qué tanto se puede demorar este proceso?

Todos somos parecidos pero somos diferentes y pasa lo mismo en las ciudades. El caso de Torreón está en un momento muy manejable.

Cuando se llegue a tres a cuatro millones de habitantes se generarían los problemas. Cuando se habla de metrópoli lo más importante es actuar con una mirada de efecto corto pero con una visión a mediano y largo plazo.

Los ciudadanos necesitan ver efectos de la política, pero los gobernantes necesitan tener una visión más amplia, en donde la universidad también tiene que participar para generarla.

Es necesario que la población se entere de esta visión de conjunto. Sería interesante que esto se unifique como parte de la identidad de ser laguneros.

Pero se requiere de un elemento de identidad y puede ser el río Nazas ese identificador pintoresco, pero como algo que puede incluir los ciudadanos de los diferentes pueblos, con una parte de río que puede ser de ocio, conectado con el espacio público de las ciudades, pero también como un espacio que puede ser cultivable.

Por eso el tema del agua está conectado con aspectos de energía renovable, con una investigación tecnológica, que puede poner a La Laguna y sus municipios en un papel de rango internacional muy interesante.

En el tema del agua, ¿cómo hacer sustentable la convivencia entre la naturaleza y los ciudadanos?

La gente tiene que cuidar su agua, este es un problema de salud. Probablemente en el pasado se han elegido proyectos que han cortado demasiado el nivel del agua de La Laguna por eso esta visión metropolitana estructural, en donde se pueden traer recursos para replantear el problema del recurso hídrico y que pueda sustentar el crecimiento de las cuatro ciudades, donde la tecnología puede ayudar muchísimo.

Hay países africanos e incluso en Argentina lo están haciendo, con temas de agua y zonas áridas.

El río Nazas tiene que regresar a ser un río, es absolutamente importante para la salud, para la imagen, para la identidad y para una productividad que se puede replantear.

"Se requiere de un elemento de identidad y puede ser el río Nazas ese identificador pintoresco, pero como algo que puede incluir los ciudadanos de los diferentes pueblos, con una parte de río que puede ser de ocio, conectado con el espacio público de las ciudades, pero también como un espacio que puede ser cultivable".

Claro, no se puede perder cada gota de agua, con visión y tecnología.

¿Hay que hacer conscientes las necesidades y la responsabilidad para lograrlo?

El río Nazas se tiene que recuperar. Nosotros en Europa tenemos un concepto que es el Umbral Ecológico.

Se puede retener agua, se puede represar agua para usos industriales, domésticos o agrícolas, pero se tiene que mantener un umbral mínimo de sostenimiento de la vida de un río.

Por eso la administración no puede secar un río, ni siquiera se puede ir por debajo de esos niveles que permiten la vida y la ecología de un río.

No se si el Plan MEVA tenga viabilidad o si políticamente es posible, pero volver a dar agua al río Nazas no sólo es identidad, es calidad de vida, es calidad medioambiental, es ocio.

Es una pena que se haya perdido por la sobreexplotación de este recurso que se pensaba que era infinito y ahora nos damos cuenta que lo tenemos que cuidar.

A través de una cultura colectiva, sustentable, pero que considere una transformación de la agricultura en una intensiva, más sofisticada, que pueda desplazarse en el mundo, transformada con un valor agregado que enriquezca realmente a la ciudadanía lagunera.