Especialistas de la UAEM crean biofiltro para purificar agua

El sistema utiliza cáscaras de limón y naranja para absorver metales como plata y cobre, elementos de mayor presencia del líquido extraído de pozos.

Estado de México

Con cáscara de limón, naranja y otros desechos es posible realizar biofiltros que capturen metales y purificar de forma sustentable el agua, afirmó la investigadora y docente de la Facultad de Química de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM), Patricia Balderas Hernández.


La universitaria explicó que con financiamiento de la Máxima Casa de Estudios mexiquense, a través de los llamados "Megaproyectos", trabajan en el desarrollo de diversas técnicas que permitirán la reutilización de los recursos hídricos.


Resaltó la capacidad de la cáscara de estos frutos como catalizadores naturales, ante la creciente preocupación por la falta de agua potable y contribuir con el desarrollo de mecanismos que permitan su regeneración con energía verde y a bajo costo.


La también coordinadora de la Maestría y Doctorado en Ciencias Ambientales, apuntó que el proyecto consiste en triturar el material hasta que alcance una consistencia de polvo.


Lo anterior, debido a que se requiere, por cada litro de agua, aplicar mil miligramos de esta biomasa, con el propósito de que al contacto con el líquido absorba metales como plata y cobre, elementos de mayor presencia en agua de pozo.


En este sentido, indicó que en la actualidad existen zonas en las que los habitantes utilizan agua de pozo para consumo humano, lo que representa un riesgo para este sector, pues al no ser potable, el vital líquido puede contener altas concentraciones de metales que dañan seriamente la salud.


Este biofiltro puede ser usado en el hogar, colocándolo en un colador de café o algún material que permita la absorción de agua, que finalmente será ubicada en algún tubo, para que atraviese la biomasa y las partículas invisibles de metal queden impregnadas, concluyó Patricia Balderas Hernández.