"Se puede ser libre pero con responsabilidad"

Armando Mercado Hernández será el primer rector laico de la Escuela Carlos Pereyra de Torreón. Uno de sus objetivos será acercar más a los ex alumnos, de los que estima son 10 mil.
Armando Mercado Hernández, primer rector laico de la Escuela Carlos Pereyra de Torreón.
Armando Mercado Hernández, primer rector laico de la Escuela Carlos Pereyra de Torreón. (Manuel Guadarrama)

Torreón, Coahuila

Luego de 73 años de historia en el sector educativo de La Laguna, la Escuela Carlos Pereyra tiene a nuevo rector: Armando Mercado Hernández.

El 4 de julio será cuando la primera persona de extracción laica ocupe ese cargo en la institución jesuita lagunera. Con una sensibilidad marcada al estar en contacto con crudas historias de refugiados guatemaltecos en México, actualmente se desempeña como coordinador general académico.

El no ser directamente miembro religioso de la Compañía de Jesús y su experiencia familiar le ha dado una visión mucho más amplia de las necesidades que tienen los niños y jóvenes en la actualidad.

¿Cuál ha sido su experiencia dentro de la Compañía de Jesús?
Actualmente me desempeño como coordinador general académico, anteriormente en la Dirección de Bachilleratos y en el departamento de Formación Ignaciana.

He trabajado con refugiados guatemaltecos con los jesuitas, de hecho las áreas educativo y de derechos humanos han sido mi prioridad. Este fenómeno generó conflictos y violencia social, que provocó la huida de familias de sus países.

"Nuestras prioridades estratégicas es cómo involucrar al ex alumno en nuestro colegio, ser más objetivo y abrir nuestra escuela al ex alumno, son casi 10 mil alumnos".

En México se abrió oficina de Servicio Jesuita a Refugiados Guatemaltecos, pues se estima que fueron 100 mil guatemaltecos que huyeron por la guerra civil. Nuestro trabajo fue de acompañamiento a los refugiados, que luego el gobierno mexicano otorgó su calidad migratoria, comenzaron la naturalización y el servicio jesuita terminó la misión con refugiados.

Estas experiencias me cimbraron, fue una problemática que generó mucho miedo, violencia, separación de familias y muerte.

Con esa sensibilidad social que tiene y más siendo el primer laico en encabezar la Rectoría de la Pereyra en Torreón, ¿habrá cambios en el perfil educativo?
La Compañía de Jesús ha sido muy sensible de las necesidades que imperan a nivel apostólico. La crisis de creencias, en su propia iglesia y vocaciones, por lo que se viene trabajando el concepto de la “vina-compañeros-apostólicoslaicos- jesuitas” desde hace muchos años, siendo visionarios de que en un momento dado, las instituciones tienen que ser más que jesuitas, ignacianas, que ese es el carisma que se traduce de la obra de San Ignacio de Loyola.

Se trabaja no tanto en el texto sino en la vivencia con los otros, no se pueden ver los valores sin aplicarlos en los otros.

¿Ha analizado qué retos o proyectos tendrá que enfrentar una vez que entre en funciones como rector?
Estamos en un proceso de planeación estratégica, tenemos una coyuntura bajo una visión comunitaria de ir redefiniendo nuestras líneas de acción, nuestras prioridades estratégicas, cómo involucrar al ex alumno en nuestro colegio, ser más objetivo y abrir nuestra escuela al ex alumno, son casi 10 mil alumnos que han egresado de Pereyra, por lo que se abrirá un programa de atención a ese grupo.

La vinculación en lo social, en donde el colegio tiene que ser un referente, por lo que esto se tiene que ir consolidando cristiana y socialmente.

De igual manera adecuar las estructuras hacia la atención a las familias, para juntos ir formando, así como la actualización constante en las adecuaciones a las técnicas y herramientas didácticas.

También debemos seguir trabajando en un proyecto educativo en conjunto y articulado que aborde todas las dimensiones de la formación integral, entre otros proyectos que se han estado planeando.