CRÓNICA | POR CECILIA ROJAS

Respeto y cariño por los animales

La policía de Torreón adoptó a una gatita que rescataron de una balacera.

La bautizaron como Ruperta es la consentida del Teniente Adelaido Flores, quien además tiene una tortuga y varios peces.

Torreón, Coahuila

Alrededor de dos años, cuando las balaceras eran el pan de cada día, elementos de la Dirección de Seguridad Pública Municipal se acercaron al sector centro ante un llamado de auxilio.

Encontraron en el interior de una vecindad ubicada cerca de la Alameda, una escena dantesca en la que había varios muertos y la sangre estaba regada en el piso. Fueron muchas las detonaciones que los vecinos reportaron previo a la localización de los cadáveres.

Adelaido Flores, Director de Seguridad Pública Municipal, se percató de pronto de que cerca de uno de los cuerpos, había un pequeño gato todo ensangrentado y temblando.

"Hagan a un lado a la gatita", les dijo a los oficiales que iban con él. Pero la persona que fue por ella, la subió a una de las patrullas y comenzó a limpiarle la sangre y a hablarle bonito. Pensaron que no iba a sobrevivir.

El animalito, aturdido, no se movió y se quedó ahí en lo que los demás cuerpos de seguridad realizaban sus labores. Se levantaron los restos, se mandaron al Semefo y la casa se dejó sola.

La pequeña felina fue bautizada como "Ruperta". Es pinta de blanco y negro, cuando era pequeñita, aseguró Adelaido Flores, entre todos le daban de comer, le llevaban juguetes y la cuidaban.

"Aquí la criamos entre todos, sobre todo mis escoltas. Los cariños de ella son darle a uno una mordida en la mano. Si la muerde, es que todo está bien", dijo.

En cambio "Ruperta" es una seda con Adelaido Flores, quien la carga libremente y le hace cariños que la gata, descarada, acepta como los gatos saben hacerlo.

Adelaido Flores ha sido probablemente el único Director de la Policía torreonense que se interesa en el bienestar de los animales.

En su oficina, además de la ama y señora Ruperta, hay un pez que rescataron en Jimulco y estaba pequeño cuando lo llevaron, que a estas alturas, prácticamente ya no cabe en su pecera.

Hay otros tres pececitos dorados y uno blanco en otra pecera. Y en otra más, hay una tortuga y una rana toro.