Disciplina y nobleza

Max, es un perro grande, fuerte, que impone, logró la detención de tres delincuentes en un solo día.
En casos necesarios, se les pone un chaleco antibalas. El temperamento de las hembras es más fuerte que el de los machos.
En caso necesario se les pone un chaleco antibalas. (Cecilia Rojas)

Torreón, Coahuila

En la última semana de noviembre, Max, uno de los Agentes del Escuadrón Canino, un perro grande, fuerte, que impone, logró la detención de tres delincuentes en un solo día.

Salió a las seis de la tarde. Si bien es probable que no sea muy agradable que a alguien lo detenga un perro entrenado, en el caso del Escuadrón Canino de Torreón, actúan dependiendo del caso. "Por ejemplo Max lo que hace, si no están armados, es tumbarlos en el suelo y sentarse encima de ellos sin dejarlos ponerse de pie", indicó Blanca.

También pueden actuar en el caso de que haya algún delincuente armado, procediendo sin herir a la persona que tienen que inmovilizar.

Entre los cachorros y los adultos, hay 12 canes de los cuales cuatro son hembras. Irónicamente, el temperamento de las hembras es mucho más fuerte que e de los machos.

"Disfruto todo lo que hago con ellos y aparte aprende uno muchas cosas con ellos".


"Max", "Hunter", "Hades", "Tiberio", "Daniela", "Kali", "Mati", "Aramis", "Moy", "May", "Monstruo" y "Ágata", integran el Escuadrón Canino y viven en un área especial en la misma DSPM.

Los oficiales que conforman binomio son: Blanca, David, Javier, Elisa, Jéssica, Ángel y el Comandante Omar Arreola, el resto falta de su pareja. Los perros le hacen caso a un oficial que no sea el correspondiente, pero no es la misma dinámica que con su pareja.

Cuentan con un uniforme que consta de un chaleco azul con los logotipos de la corporación, bozales e incluso en casos necesarios, se les pone un chaleco antibalas.

Las detonaciones son una dificultad, porque si se ponen nerviosos, debido a que el sonido de un cohete o similar, altera su delicado oído. Sin embargo, ellos pueden con eso y más. La oficial Blanca que ya tiene un año en la corporación, asegura que le encantan los perros y desde que entró quiso integrarse con los perros.

"Para mí es bien padre este trabajo. Me gusta mucho, me llena, me satisface. Disfruto todo lo que hago con ellos y aparte aprende uno muchas cosas con ellos". Y claro, también se encariñan, pues son como cualquier perrito normal y hasta se ponen "chípiles", no negándose nunca a una rascadita de panza.

"Max lo que hace, si no están armados, es tumbarlos y sentarse encima de ellos sin dejarlos ponerse de pie".


La cuestión del cariño es evidente entre los agentes, quienes cada día, cepillan a su "pareja", los bañan, los sacan a hacer ejercicio en patios y sobre todo, les dan a conocer su sentimiento de cariño, que también es evidente, es mutuo.

En ocasiones especiales como en los desfiles, los canes encabezan las filas de la corporación. Los sacan en los paseos públicos y es común que los niños se acerquen, porque son animales de mucho porte, hermosos y hasta se toman foto con ellos.

Esto es posible porque esta raza en particular es muy "niñera" y noble, además de tener la capacidad de control y la fuerza como para derribar a un hombre grande y de desarrollar labores tan complejas como la búsqueda de cuerpos y drogas.

Las puertas de este Escuadrón especial, están abiertas para la visita de quien guste conocerlos. Quienes más acostumbran a ir a verlos, son los niños de las primarias.