CRÓNICA | POR HORACIO RODRIGO

Escamoles, un platillo más caro que el caviar

Los huevecillos son "un manjar" en la cocina mexicana

En meses de escases, son vendidos hasta en mil pesos el kilo.

Los vendedores de escamoles diariamente son atacados por hormigas al extraer sus huevecillos.
Los vendedores de escamoles diariamente son atacados por hormigas al extraer sus huevecillos. (Horacio Rodrigo )

Tulancingo

Debido al poco apoyo que tienen los productores locales de platillos típicos como los chinicuiles, el pulque y los escamoles; estos tienen que buscar medios para vender sus productos a pie de carretera.

Ismael Montes quien desde hace 7 años se ha instalado en la carretera federal México Tuxpan para poder vender los productos que extrae, diariamente es atacado por hormigas tras tratar de extraer sus huevesillos, que son considerados un manjar en la cocina mexicana.

"Son muy agresivas al sentir la presencia de extraños y a mi siempre me pone nervioso hasta miedo me da, pero peor es no comer, así que me armo de valor y meto la mano a los hormigueros para extraer los escamoles que a todo mundo le gusta, pero no cualquiera puede pagarlo".

En los meses de escases, los escamoles suelen ser vendidos hasta en mil pesos el kilogramo, debido a lo complejo y arriesgado que es extraerlos, además de que es necesario profanar decenas de hormigueros para obtener cuando menos 500 gramos.

Con huellas en el rostro y en los brazos de las batallas que diariamente sortea con estos insectos, Ismael considera que el costo debe de ser mucho mayor, sin embargo otro precio se encontraría fuera de mercado y muy difícilmente alguien los pagaría.

"En épocas altas los podemos vender hasta en 1000 pesos, en bajas a 700 el kilo, pero es un infierno el querer sacar los huevesillos, es un calor insoportable, las hormigas te pican por todos lados aunque tengas protecciones, es un sufrimiento todos los días, pero es necesario".

Sus dos hijos y su Renault 65 lo acompañan diariamente a orillas de la carretera México Tuxpan, entre los municipios de Santiago Tulantepec y Singuilucan a ofrecer este producto, junto con gusanos de maguey y pulque.

"Pues me traigo a mis hijos porque pues para que van a la escuela, muchas veces es mejor que sepan como se deben de ganar el pan día a día, así de complicado es y en la escuela no les dicen, su mamá también se va a trabajar y no hay quien los cuide, por eso me los traigo".

Los chinicuiles que se extraen del maguey solo pueden ser obtenidos entre los meses de agosto y diciembre, su precio es muy similar al de los escamoles y son considerados muy nutritivos, por lo cual los mantiene en buen estado a través de conservadores naturales como la sal.

"Estos también son difíciles de extraer, son jornadas de trabajo muy largas, pero menos riesgoso que el de conseguir huevos de hormigas, lo complicado es que no se dan en todas las épocas del año y es necesario conservarlos".

Aunque desde hace 20 años se dedica a esto, el abuso de cadenas de restaurantes, lo hizo independizarse y actualmente vender sus productos a un precio que va más de acuerdo al sacrificio que es extraerlos.

"Me querían pagar 100 pesos el kilo, pues están locos, ellos los venden carísimos y quieren abusar de uno porque esta necesitado, yo ya dije que no , yo saco los huevos para darle de comer a mis hijos y no para hacerlos más ricos a ellos".

Gran parte de su rostro se encuentra afectada por manchas de sol, mismas que representan las largas jornadas a pleno sol que debe de emplear para producir estos platillos que se encuentran en la elite de la cocina mexicana.

Las fuertes ráfagas de viento, los rayos de sol y las horas de esperar a vender tan solo un litro de alguno de estos platillos al día, es lo que menos trabajo le exige.

"Lo fácil es venderlos, aquí uno se tapa del sol, pero cuando uno los esta recolectando esta expuesto a todo, lo mejor de este trabajo es ver como van y vienen los carros en la carretera".