Error humano, posible causa de choque de L1, dice académica

Falta de comunicación entre operador y centro de control pudieron ocasionar el impacto, el cual dejó saldo de 29 personas heridas, indica la directora de Diseño y Proyectos de la UdeG.
Personal del área de siniestros del IJCF son los encargados de hacer los peritajes en el sitio del accidente.
Personal del área de siniestros del IJCF son los encargados de hacer los peritajes en el sitio del accidente. (Carlos Zepeda)

Guadalajara

Ayer mientras los dos conductores involucrados en el choque de dos vagones de la Línea 1 del Tren Ligero obtenían su libertad tras depositar una fianza, la directora de la División de Diseño y Proyectos de la Universidad de Guadalajara (UdeG), aseguró que este posiblemente se originó por un error humano.

María Dolores del Río López, quien es jefa del departamento de proyectos urbanísticos, descartó que tal hecho se haya originado a causa de la infraestructura y el estado de los vagones, sin embargo, la investigación deberá determinar el origen del accidente que pudo ser debido a problemas operativos, la velocidad del tren o falta de comunicación entre operadora y central de la terminal.

“Hubo un error humano que se debe de analizar, ¿a qué se debió este error?, porque así como ya sucedió uno, puede suceder otro. Necesitan monitorear y encontrar ¿dónde y en qué momento se hizo el problema?, para ya entonces corregir y que no se den esos mismos problemas”, indicó la académica de la UdeG.

Una de las hipótesis es la falta de comunicación entre la base de control del Tren Ligero con Liliana Magaña Ávila, conductora que se impactó con el otro vagón ante la posibilidad de no enterarse sobre la presencia del otro tren.

“Todos esos sistemas –de transporte-  por seguridad tienen que tener seguimiento de una central. ¿En qué falló? […] monitoreando la circulación del tren y que está monitoreando en qué momento sale, en qué momento entra, velocidades que pueden alcanzar”, explicó.

Otra de las posibilidades es que dicho tren iba a una velocidad que le impidió detenerse al momento de percatarse de la presencia de los otros vagones. Sin embargo, dijo, se trató de una responsabilidad compartida entre los operadores de la central y la conductora.

“La velocidad máxima se debe de ir desarrollando como máximo de 70 kilómetros por hora. Donde se para el tren de una estación a otra varía de 800 a más de un kilómetro, entonces el mismo peso del tren no permitiría frenar si va a mayor velocidad  o frenaría más adelante. Eso lo tienen bien calculado para las condiciones del tren ligero de esa línea”, dijo la investigadora.

Por su parte, el Siteur anunció este miércoles que se continuaban las pláticas con el Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF) para determinar la línea pericial que se seguirá para determinar las causas del accidente.

En la noche, la Fiscalía General informó que tanto Magaña Ávila como el otro conductor, José Alfredo Aguilar, pagaron una fianza por 205 mil pesos cada uno para garantizar la reparación del daño de dos de los lesionados que se querellaron ante el agente del Ministerio Público.

La investigación sobre cómo sucedió el accidente seguirá.