Hay que montar bien a caballo

Desde hace 22 años, Manuel Alejandro Saldaña Betancourt trabaja en el mundo de los equinos, y hace 15 comenzó a tratar con niños. El amor fue herencia de su padre, que fue instructor de equitación.
Andar a caballo ayuda además a corregir la postura de cualquier persona y los niños van trabajando sus músculos".
Andar a caballo ayuda además a corregir la postura de cualquier persona y los niños van trabajando sus músculos". (Miguel Ángel González Jiménez)

Torreón, Coahuila

Manuel Alejandro Saldaña Betancourt es entrenador de equitación y colabora en la equinoterapia en La Cabaña. A los 22 años inició con esa labor, son 15 años aproximadamente de trabajar con los niños.

Su papá que fue instructor de equitación, desde niño ha andado entre los caballos, pero profesionalmente desde los 19 años inició en un proyecto, atraído por ver los cambios en los niños que atiende.

"He visto niños cuyos padres nos comentan los cambios que tienen en sus hijos y la mejora que hay en sus vidas".

"Es satisfactorio, he visto bastantes cambios en los niños dependiendo de sus patologías, algunos lentos, otros rápidos". 

"Esto es una terapia complementaria, pero definitivamente tiene impacto positivo. El caballo es un ser noble, eso beneficia bastante en esta labor, nosotros tratamos de hacer una selección de caballos nobles que nos puedan ayudar, en base a eso podemos interactuar y sacarles mayor provecho".

"No cualquier caballo sirve para la equinoterapia, debe ser elegido por un instructor que conoce, porque tiene que tomarse en cuenta el carácter, la altura, la raza, la vida que haya tenido el animal".

"En ocasiones un semental no sirve para esto, generalmente se recomiendan caballos castrados y no yeguas por su ciclo de reproducción, muy nobles".