Enrique Calvillo con la mira en conseguir el metal áureo

La preparación y experiencia adquirida le permite vislumbrar lo alto del podio en la principal justa deportiva del país.
Tendrá su segunda participación en la justa nacional.
Tendrá su segunda participación en la justa nacional. (Sergio Sánchez)

Tampico

En la mente de Luis Enrique Calvillo Vivián, solo hay una meta, la medalla de oro en la Olimpiada Nacional, dentro del deporte que empezó a practicar como un juego a los 4 años de edad, y ahora, 9 años después se ha convertido en una disciplina que además lo ha hecho una mejor persona.

Esta será la segunda participación en la máxima competencia que se realiza en México en categoría Infantil y Juvenil, y a pesar de que en su primera participación no le fue como él deseaba, logró tomar buena experiencia, conocer de lleno la competencia, y ahora en la edición 2015, se siente seguro del trabajo que ha venido haciendo en su dojo bajo la instrucción de su sensei Diana González.

"Practico el karate desde hace 9 años. Esto empezó así como un juego nada más y terminó siendo una disciplina completamente".

Comenta que llegó al karate solo porque siempre le han gustado las peleas en las artes marciales y gracias al apoyo de su mamá Blanca Calvillo, comenzó a tener las primeras clases "el karate para mí representa muchas cosas, desde el simple hecho de la disciplina e ir avanzado de ser poco a ser mucho, y me gustaría ser campeón mundial, pero mi objetivo a corto plazo es ganar la Olimpiada Nacional".

Su especialidad es la Kata y dice que va en busca de la revancha porque en su primera experiencia los nervios se apoderaron de él "era la primera vez que asistía a una olimpiada y sabía que tenía que analizar bien a los competidores, influyó también el clima pero ahora voy bien, ya no me canso y me he adaptado bien, lo noté en el nacional de Monterrey y me fue muy bien. Voy dispuesto a colgarme la medalla de oro".

Este alcance no se da por sí solo, hay varios profesores que han guiado al joven de 13 años de edad por un buen camino, como el profesor Alfredo Ramos "con él empecé como cinta blanca a cinta café 3, ahí fue donde empezó a ser como un juego y ya después inició lo competitivo; ya después empecé el proceso con la maestra Diana González en Colores School y después con el maestro Nilton donde logré ser cinta negra y fue cuando me di cuenta que todo cambiaba, la competencia ya no era tan fácil", explica el deportista.

Enrique Calvillo, no quita el dedo del renglón, pero no se confía porque se dedica en cuerpo y alma a su entrenamiento por prolongadas horas.

En el joven deportista hay una frase muy grabada en su memoria y son las palabras que un día le dijo el profesor Mario Fernández Torres "recuerdo que el sensei Mario siempre me quiso ver arriba, ganar la olimpiada nacional sería en memoria a él, pero también va dedicada a mi mamá que ha sido un pilar en mi vida", culminó.