El peligro de una ansiedad no reconocida

Mantener un estado de alerta permanente puede repercutir físicamente en las personas, pues buscan una "válvula de escape" al morderse las uñas o arrancarse y comerse el pelo.
El no tratar el problema de ansiedad puede dañar la integridad física de los pacientes.
El no tratar el problema de ansiedad puede dañar la integridad física de los pacientes. (Haide Ambriz Padilla)

Torreón, Coahuila

Roberto Ceniceros Reyes, psicólogo adscrito al DIF Torreón, informó que la ansiedad es una emoción que surge cuando una persona se siente en peligro, sea real o imaginaria la amenaza.

La ansiedad tiene varios orígenes hoy en día, desde el trajín de la vida moderna, la rutina, el exceso de trabajo, el estrés laboral, la incapacidad de resolver alguna situación.

Es una respuesta normal o adaptativa, que prepara al cuerpo para reaccionar ante una situación de emergencia.

Por lo tanto, tiene una función muy importante relacionada con la supervivencia humana. Sin embargo cuando la ansiedad es mal canalizada, puede ocasionar daños al organismo si no se atiende con un especialista.

"Lo primero que se tiene que buscar es qué factor desata la ansiedad, existen distintas terapias que permiten llegar a la raíz del problema que presenta el paciente, para luego poder trabajar en su estabilidad emocional y así salir de manera rápida de ese estado anímico".

El especialista explicó que las personas que sufren ansiedad manifiestan diferentes síntomas, desde comerse las uñas, arrancarse el cabello, hacerse llagas, comer de manera compulsiva, dejar de comer, inclinarse por el consumo de bebidas alcohólicas, todo depende del contexto cultural, personal, familiar, laboral y anímico.

La ansiedad tiene varios orígenes hoy en día, desde el trajín de la vida moderna, la rutina, el exceso de trabajo, el estrés laboral, la incapacidad de resolver alguna situación, ante este sentimiento las personas buscan una salida, una "válvula de escape".

Esto va desde hacer deporte, rascarse, comerse las uñas, comer el cabello o arrancarlo, hacerse daño con navajas, ya que las personas afectadas por la ansiedad encuentran en estas actividades cierto placer.

En el tema específico de la onicofagia, es decir el hábito de morder, desgastar o comerse las uñas por medio de los dientes, es algo directamente relacionado con los afectos, ya que las manos son el principal vínculo para demostrarlo.

El paciente puede llegar al extremo de hacerse daño en las manos como arrancarse las uñas, no sentir el dolor que sus acciones le provocan, sólo se concentra en el placer de encontrar un escape a su ansiedad, estos pacientes requieren tratamientos psicológicos y psiquiátricos para evitar que se "coman la mano".

"La onicofagia se genera principalmente durante la infancia y con frecuencia esta conducta disminuye después de los 18 años aunque puede persistir en la vida adulta".

"Aproximadamente el 30% de los adolescentes y un 5% de los adultos la presentan, esta condición se genera como síntoma de estrés y ansiedad".

Cuando esta conducta es persistente, la persona es incapaz de controlarla pese a su voluntad y resulta en un deterioro funcional y social, es considerada una condición patológica.

Este padecimiento tiene consecuencias como infecciones en las uñas, deformidades estéticas de las manos, labios o dientes.

Si bien la onicofagia es considerada un hábito no grave, en muchas ocasiones pueden presentarse casos severos en los que se llegan a provocar hemorragias, inflamaciones, lesiones e incluso la pérdida total de la uña.