El 90% de los mexicanos 
no podría pagar el cáncer

Oscar Hernández, médico internista, señala que el comportamiento entre una y otra persona, bajo la genética de cada quien, es algo que permite o impide, la respuesta positiva al tratamiento. 
El cáncer es la enfermedad crónico-degenerativa más cara de todas y el 90% de los mexicanos no puede pagar los gastos.
El cáncer es la enfermedad crónico-degenerativa más cara de todas y el 90% de los mexicanos no puede pagar los gastos. (Cecilia Rojas)

Torreón, Coahuila

Las enfermedades crónico degenerativas son costosas. El cáncer sin embargo, puede ser con mucho, la más cara de todas. El enfermo pierde el trabajo y la capacidad de ganar dinero.

El médico internista Oscar Hernández, señaló que son muy diversos los tipos de cáncer que pueden afectar a una persona.

Fuera del dolor, la tristeza, el ver al paciente irse apagando por esta enfermedad, la parte económica es algo que estresa y sacude a los integrantes de la familia de un enfermo.

Además, el comportamiento entre una y otra persona, bajo la genética de cada quien, es algo que permite o impide, la respuesta positiva al tratamiento.

Por ejemplo, el cáncer de páncreas tiene altas tasas de mortalidad. Otros tienen mayores tasas de sobrevivencia y los médicos se dan por bien servidos si son cinco años.

En ese periodo, el paciente recibe quimioterapia, radioterapia o cirugía, además de un cóctel de medicinas que reducen efectos de estos procesos.

"Las aseguradoras, por ejemplo, tienen muchos candados para tener acceso a la quimioterapia porque saben lo que cuestan. Ponen muchos candados y si logran demostrar que tenías cáncer antes del diagnóstico, no van a cubrir ni radioterapia ni quimioterapia ni nada", sostuvo.

"Es un negociazo", afirmó el médico. En Estados Unidos ya se aprobó una ley para que las aseguradoras no abusen así del paciente.

Pero aquí en México, las aseguradoras siguen sin brindar el apoyo que ofrecen a quien enferma.

Un periodo de quimioterapia, oscila entre 10 y 20 mil pesos. Una sola sesión, que debe hacerse al menos cada semana o dependiendo del esquema de tratamiento.

La radioterapia también es cara, pero no se hace en casi ningún lado. En Torreón sólo el IMSS la brinda, con su Acelerador Lineal, que es un aparato muy caro, pero que brinda el servicio para sus derechohabientes.

Fuera de ahí, el paciente enfermo tiene que salir de la región para buscar, con costos de traslado, estancia, viáticos, antibióticos, etcétera.

Por mencionar uno: contra el vómito de la quimioterapia, puede costar al menos mil pesos una ampolleta, que a veces no es suficiente. Medicamentos que sólo los hospitales de especialidades como la Clínica 71 del IMSS, pueden proveer.

La cirugía para el cáncer, además de ser carísima, es agresiva. Otros gastos son: medicamentos especializados muy caros, en cáncer de mama: tratamientos estéticos, nutrición, rehabilitación, psicoterapia y un largo etcétera.

"Padecer cáncer hoy en día y someterse a tratamiento privado, es insostenible. Más del 90% de la población no puede recibir tratamiento para el cáncer, no lo puede solventar en forma privada", dijo.

A pesar de que algunos hacen el esfuerzo, en la primera fase se pueden hacer algunos gastos tal vez con endeudamientos de por medio.

Pero al final, la única alternativa, es acogerse al Sector Salud, y se puede mencionar al Seguro Popular como una alternativa.

Mientras que se afilia al paciente, se retrasa el tratamiento especializado contra el cáncer, y la enfermedad sigue avanzando. Esto es obligatorio, pues los hospitales del Sector Salud no atienden nunca, a pacientes que no estén afiliados.

"No hay otra manera, porque los Institutos tienen candados para ubicar a los pacientes que están enfermos".

Hay que pasar por la vigencia, si pasa, se procede conforme al protocolo. Si no, el mal sigue. Y algunos tipos de cáncer son muy voraces, que en semanas pueden terminar con alguien.

Lo que sí puede hacer el médico particular, es la solicitud, con estudios anexos y todo lo adecuado, para que el Instituto de salud pública pueda atender, ya con diagnóstico completo.

Para los hospitales privados, es incosteable tener una sala de radioterapia, ya que son muy costosas. Si hay gente que lo necesita, pero no pueden pagar el servicio.

Al comenzar la atención al paciente, se tienen que tomar decisiones. Desgraciadamente, el médico debe de determinar si un paciente está en condiciones de recibir tratamiento para su enfermedad, o si ya queda fuera de tratamiento.

"Si tiene metástasis, se queda fuera de tratamiento. Se le ofrecen cuidados paliativos, nutrición, mitigar dolor, síntomas, algo de rehabilitación. Pero tratamiento curativo como tal, no se le ofrece al paciente que ya tiene un cáncer extendido en varios órganos".

No se les ofrece quimioterapia porque la capacidad de éxito es muy pobre entonces. El cáncer diseminado se hace resistente y el hospital valora costo-beneficio y se opta por darle la oportunidad a alguien que sí puede recuperarse. Suena frío. Pero esa es la realidad.

Hay más gastos. Pero no todos son adecuados. Los famosos productos milagro, afirmó el médico Oscar Hernández, no están probados científicamente como efectivos.

Desde tés chinos, hasta remedios diversos, cuestan mucho, pero no curan nada.

Significa prácticamente perder tiempo y dinero, dando además falsas esperanzas al paciente, además de que muchos tienen efectos colaterales.

Aunque el doctor no descartó el efecto placebo, y si alguien se siente bien con cierto tratamiento alternativo, puede ser favorable, siempre que no les cause efectos secundarios.

Aunque es primordial que el paciente se apegue en todo momento a su tratamiento médico.

"Conocí el caso de una mujer que estaba en radioterapia. Le ofrecieron medicina alternativa, pero le pidieron que suspendiera el tratamiento médico. A las tres semanas ya estaba invadida".

"Los síntomas son muy abigarrados. Cuando el paciente tiene síntomas como pérdida de peso, nódulos, ya es fácil de diagnosticar, el diagnóstico a tiempo, es primordial".

Si aún con tratamiento, el cáncer ofrece una supervivencia de cinco años, sin el mismo, la batalla está perdida.

"El cáncer está ligado a la edad. Siempre el enfermo que sobrevive, debe tomar esto en cuenta. Y nosotros también, pues el tiempo, literalmente, nos mata, y el cáncer no se cura al 100%".

Un chequeo anual puede prevenir, sin dudas, la pena de una enfermedad tan terrible como el cáncer, y la pérdida de valiosos recursos económicos. Es una enfermedad cara en todos los sentidos.

Sin embargo, y a pesar de todo, hay futuro. Fue apenas hacia la primera Guerra Mundial cuando se comenzaron estudios sobre el cáncer. Se está en los albores de este tipo de medicación y tratamientos para una enfermedad que cunde.