Personas de Talla Pequeña pugnan por el respeto

Cynthia Molano, representante de la 'Gente Pequeña en Coahuila', hizo un llamado a las autoridades para que sean tomados en cuenta al momento de que se realizan nuevas construcciones.
Las personas de talla pequeña en Coahuila buscan mayor inclusión.
Las personas de talla pequeña en Coahuila buscan mayor inclusión. (Ana Ponce)

Saltillo, Coahuila

Cada día las personas de talla pequeña o que padecen enanismo, enfrentan retos y obstáculos que desde niños aprenden a superar.

“Creo que se debe concientizar en una altura estándar, para que alcance tanto una persona de talla pequeña como una persona que no lo es”.

Sin embargo más allá de sortear sillas altas, lavamanos inalcanzables, instalaciones no aptas para su estatura, la verdadera lucha es para hacerse notar, que la sociedad los respete y que las autoridades implementen políticas públicas para que estos retos vayan desapareciendo.

Para Cynthia Molano, representante del Consejo Nacional de Gente Pequeña en Coahuila, los problemas que enfrentan en actividades cotidianas como lavarse las manos, abordar el transporte público, abrir puertas, el acceso a hospitales, hacer el súper, entre otras es lo menos, comparado al señalamiento, las burlas y agresiones de que son objeto por parte del resto de la población.

"Nosotros nos acoplamos al mundo, pero lo que enfrenta la gente pequeña es el señalamiento, el bullying, la falta de conocimiento de la discapacidad", comentó.

Hizo un llamado a las autoridades para que se implementen políticas públicas y se reglamente, para que la gente con esta discapacidad sea considerada o tomada en cuenta al momento de que se realizan nuevas construcciones, nuevos edificios, principalmente en los que se brindan servicios públicos.

"Que en las nuevas infraestructuras se pongan a pensar un poquito en nosotros, porque no sólo es beneficio para nosotros, también para las personas en sillas de ruedas que quedan más o menos a nuestra altura".

"Creo que se debe concientizar en una altura estándar, para que alcance tanto una persona de talla pequeña como una persona que no lo es", expresó.

Lamentó que también sean invisibles para las instituciones, pues no existe un censo que indique cuantas personas de talla pequeña hay en el país.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) no los consideró en el último censo, algo que consideró realmente importante para que las autoridades puedan reconocer a esta población y por consecuencia, implementar las políticas públicas necesarias para atender sus derechos humanos.

"Esperemos que el próximo censo se contabilice a las personas de talla baja o enanismo, porque esta es nuestra realidad y saber qué tipo de condición tiene porque hay más de 200 displasias, hay gente que a mí me queda en las caderas y ese es el enanismo primordial, no hemos pensado en ellos y es gente que no pidió nacer así", destacó.

Comentó además que se desconoce el número de personas de talla pequeña que hay en Coahuila, estimó que en la ciudad de Saltillo hay 10 personas en esta condición, conoce personas en Monclova, Piedras Negras y Acuña.

En el tema de acceso a la salud, comentó que el principal problema es que los médicos no tienen noción sobre esta condición, "mucho menos sensibilidad para dar la noticia de que tu hijo nació con enanismo, por lo que es parte de otra lucha en el sector salud".

"Para que los médicos tengan las características de este padecimiento y puedan darlo a conocer a los padres, que expliquen con qué tipo de displasia nació el niño".

"Que en cuestión de otorrinos, se informe cuales son los cuidados, los genetistas que puedan dar a la mamá una respuesta de porque su hijo nació así".

"En Saltillo sólo hay un genetista, entonces falta todo esto, más doctores y que tengan tacto", precisó.

Comentó que la gente de talla pequeña tiene poco tiempo de figurar como parte de la población con discapacidad, es por ello que los médicos no tienen amplio conocimiento del enanismo.

"Nosotros nos acoplamos al mundo, pero lo que enfrenta la gente pequeña es el señalamiento, el bullying, la falta de conocimiento de la discapacidad".

Cynthia refirió que más del 80% de la gente pequeña está condenada a necesitar de silla de ruedas, muletas o andador para poder movilizarse.

"Nuestros huesos se van desgastando, nosotros en promedio de vida estamos tratando de llegar a los 70 años, hay que trabajar en eso, en las cuestiones de salud", dijo.

Finalmente Molano destacó las deficiencias en el sistema educativo para personas de talla pequeña, destacando que no hay sillas del tamaño adecuado que permitan una comodidad en los salones de clases.

Asimismo indicó que no se les debe exigir demasiada escritura a los niños con este padecimiento, pues las muñecas son pequeñas, apoyarlo en sus posibilidades sin hacer presión, exigiéndole más de lo que realmente su capacidad puede realizar.