Empresa Gasomex amenaza a campesinos de Huauchinango

La empresa acusa a campesinos de retener maquinaria para la construcción de un gasoducto, por el que han ocasionado daños en propiedades de los pobladores

Huauchinango

Con apoyo de la Policía Ministerial, sin orden de autoridad o permiso de los propietarios, representantes de Gasomex se metieron la mañana de este viernes a los terrenos de los campesinos huauchinanguenses que desde el lunes pasado pararon las obras del gasoducto Tuxpan-Atotonilco, en demanda del pago de los daños que les han causado.

Los pequeños propietarios, refirieron, fueron amenazados con la cárcel, acusándolos de retener la maquinaria de la empresa, por lo que fueron citados el próximo lunes a las 11 de la mañana por el agente del Ministerio Público, Aquileo Juárez Sastre para que declaren dentro de la Averiguación Previa 143/2013, ante quien, además, pretenden obligarlos a aceptar la indemnización que unilateralmente determine Gasomex.

De acuerdo con José Camilo Lino y Luis Esteban Simón, dos de los afectados, fue Juan Carlos Briones, quien dijo ser dueño de la empresa, les aseguró que ese mismo día recibirán una oferta de pago de los daños, pero los amagó con que los problemas serán mayores, si no aceptan la cantidad de dinero que les ofrezcan.

Los indígenas nahuas indicaron que fueron cuatro elementos de la Policía Ministerial del Grupo Huauchinango los que llegaron con Alfonso Puentes y Briones, quitaron los cercos de alambre y troncos, y se metieron a "la brava" a sus propiedades, al mismo tiempo que metían a los obreros de uniforme naranja para que continuaran soldando los tubos.

Tanto los empresarios como los policías, señalaron, los amenazaron diciéndoles que pueden ir a la cárcel por haber retenido la maquinaria. "Llegaron y nos dijeron que tenemos cinco denuncias porque tener 'entretenida' la maquinaria, que es un delito, pero todo el tiempo les dijimos que nosotros no tenemos nada, que se la llevaran, que sólo íbamos a cerrar nuestros terrenos y ellos no quisieron, para ponernos una trampa".

"Me imagino que nos citaron para decirnos que nos toca tanto o nos van a meter al bote. Nos dijeron que el que no vaya, van a venir por él, nos amenazaron. Y luego dijeron que van a hacer un cálculo de los daños y que nos iban a ofrecer un pago, pero que si no aceptamos lo que ellos dicen, van a seguir los problemas y no nos va alcanzar el dinero para pagarles a ellos", añadió el indígena Luis Esteban Simón.

Desde el 11 de febrero pasado, unos 60 productores de plantas de ornato de las comunidades de Cuacuila y Ahuacatlán cercaron sus propiedades para impedir la continuación de las obras de un gasoducto que llegaría a una termoeléctrica de CFE, ubicada en una refinería de Pemex en el estado de Hidalgo.

De acuerdo con la página web de la empresa Wagner Field Services, S. A. de C.V., (http://www.wfs.mx/index.php?option=com_content&view=article&id=8&Itemid=38) se trataría de un gasoducto de 14 pulgadas con una longitud de 300 kilómetros que incluye los estados de Hidalgo, México, Puebla y Veracruz, y atraviesa 24 municipios, afecta a mil 500 pequeños propietarios y 70 ejidos.