Empanadas, una tradición afectada por aumento en precio de harina y azúcar

Los precios aumentaron y los vendedores decidieron asumir el impacto con ganancias menores.
Empanadas de Doña Mely en Semana Santa
Comerciantes absorben el aumento de los insumos para no aumentar los precios, aunque la ganancia sea menor. (Nacho Reyes)

Guadalajara

Dora Martínez no encontró trabajo, así que decidió probar fortuna con la venta de empanadas. Son de hojaldre, saladas y dulces. Cuestan quince pesos, el doble de las tradicionales de masa de harina. Pero no fue tan buen negocio; no habrá pérdidas, aunque tampoco importantes ganancias.

Su puesto está al costado del templo de La Merced, donde también, como desde hace 40 años, vende empanadas la familia de Rosa Virginia Aguayo. Ellos han vendido la mitad de lo que a este día llevaban el año pasado.

 

Virginia cree que les afecta la crisis económica, pero también a que estos tradicionales panes rellenos cuestan un peso más caros. "Todo subió, la harina, el azúcar, los ingredientes para el relleno", lamenta, mientras recoge las empanadas que no se vendieron y las coloca cuidadosamente en cajas.

 

Noé Meza se dedica a la venta de empanadas desde hace 20 años, una tradición que comenzó con sus padres hace medio siglo. Él, como muchos vendedores, trató de absorber el aumento de los insumos para no aumentar los precios, aunque la ganancia sea menor.