Elizabeth Díaz una muestra de fortaleza

A pesar de su frágil figura, ella es un mujer que ha estado rodeada de tragedias consecutivas, es madre de cuatro hijos, cuenta cómo fue que optó ser trabajadora social.
Elizabeth Díaz, una mujer que irradia fortaleza en los pasillos de la organización caritativa en la que se desempeña como trabajadora social.
Elizabeth Díaz, una mujer que irradia fortaleza en los pasillos de la organización caritativa en la que se desempeña como trabajadora social. (Manuel Guadarrama)

Torreón, Coahuila

A pesar de su frágil figura, Elizabeth Díaz, es una mujer que irradia fortaleza en los pasillos de la organización caritativa en la que se desempeña como trabajadora social, carrera que está por concluir luego de sacar adelante a cuatro hijos y de darles educación universitaria.

A pesar de que su vida ha estado rodeada de tragedias consecutivas, cuenta que optó por la profesión para transformar la realidad de otras personas.

Elizabeth considera que es clave en esta prueba de vida el mantener el buen ánimo.

Desde su infancia ha lidiado con la muerte de sus tres hermanas, actualmente con el cáncer de su esposo y el Alzheimer de su madre, de la que se hace cargo. Hechos que interpreta como pruebas que forman parte de su misión en la vida.

“Cuando te pasan cosas, pienso que la vida y Dios te están pidiendo algo más, una misión, por lo que sacas tu fortaleza, tu energía... Todo pasa por algo y es un aprendizaje la vida. Desde que perdí a seres tan especiales en mi vida, todas estas pérdidas me ayudaron a ver que si estoy aquí es por algo, que tenemos una misión muy grande con las demás personas... Todas estas cuestiones que me han pasado me han ayudado a saber quién soy yo y qué quiero en esta misión de la vida”.

Considera que es clave en esta prueba de vida el mantener el buen ánimo. Admite que no es tarea fácil mantenerlo, luego de estar de pie cada día, desde las cinco de la mañana, para atender a sus padres y esposo antes de salir al trabajo, luego a las tres de la tarde llegar corriendo al Centro de Idiomas para cursar el Inglés obligatorio, posteriormente las clases de la universidad hasta las ocho de la noche y volver a iniciar la misma secuencia al día siguiente.

Más para tomar fuerzas piensa en sus hijos, su mayor orgullo, una ingresó mediante una beca a la Universidad de Guadalajara y actualmente está realizando sus prácticas en Francia.

La más pequeña, aunque dejó sus estudios, le dio sus primeros dos nietos que son su inspiración.