CRÓNICA | POR SERGIO SÁNCHEZ

Regazo de su madre, motiva a “El Cugar”

Tras su primer pleito, Curiel se refugió en los brazos maternos y cae en un "sueño de éxito deportivo", señala su progenitor.

El boxeador tampiqueño Raúl Curiel se prepara en Aguascalientes.
Archivo. El boxeador tampiqueño Raúl Curiel. (Sergio Sánchez)

Tampico

Todo inició como un juego, el pequeño Raúl solo tenía 6 años cuando se puso los primeros guantes, explica su padre Isidro Curiel Rodríguez, visiblemente emocionado por ver a este pequeño triunfar ya a sus 19 años de edad.

"Yo inicié a entrenar antes de casarme, fue con Rafael "Cocas" Garza, en la llamada Arena Madero, ahí en donde ahora es el gimnasio "Américo Villarreal Guerra", ahí inicia esta inimaginable historia.

Me casé y me retiré porque me puse a trabajar, pero luego volví a entrenar y fue cuando busqué mi querido "Cocas", que en paz descanse; con él inicie en el profesionalismo".

El tiempo pasó y con su esposa procrearon dos hijos Isidro el mayor y Raúl el más pequeño.

"Me retiré nuevamente y ya que estaban más grandes mis hijos regresé a pelear; ellos veían cómo entrenaba, llegaba del trabajo y me iba a entrenar, creo que ahíles nació el gusto por este deporte que también mi padre practicó cuando era joven".

Isidro Curiel, rememora su llegada al Instituto Deportivo Educativo Abierto de la colonia Solidaridad Voluntad y Trabajo, mejor conocida como la colonia Borreguera.

"Ahí mis chamacos empezaron a tirar golpes, se pusieron los guantes y "El Cocas" los fue guiando poco a poco, el fue su primer entrenador y siempre les dio consejo, siempre les dijo que todo lo que ellos quisieran lo podían conseguir pero siempre con disciplina y dando lo mejor en cada entrenamiento".

Los años pasaron, Isidro el hijo mayor cumplió 12 años cuando tuvo su primera participación en un campeonato estatal, fue su primer triunfo.

"Mi hijo Chilo tuvo su primera pelea a los 12 años, lo recuerdo bien, fue a un estatal en Ciudad Victoria y lo ganó, de ahí siguió entrenando y fue abriéndose camino hasta que debutó en el profesionalismo, no fue mucho tiempo pues eran pocas las peleas que se le pudieron conseguir, pero además se puso a terminar su carrera universitaria; ahora está entrenando fuerte inspirado por el hermano y ya pronto tendrá pelea en la ciudad de Puebla", dijo el orgulloso papá.

De Raúl hay una historia diferente, pero igual de exitosa "Raúl tenía 6 años cuando su primera pelea, todo empezó como un juego. Fue en Naranjos en donde se subió para pelear con otro niño de 12 años y ganó, esa pelea lo dejó muy agotado, se bajó del ring y se fue a los brazos de mi esposa a refugiarse como hasta ahora lo hace".

Detalla que entre esos brazos amorosos de su madre se quedó dormido como soñando a ser un triunfador, soñando a ser alguien en la vida, un buen hijo, un buen amigo, un buen deportista que, ahora, ese sueño que tuvo entre el cobijo de su madre, está por hacerse realidad.