Ejidatarios y comuneros se oponen a barda perimetral

Deben crear conciencia de que el muro es para preservar el área natural protegida de la sierra de Guadalupe
Se va a privilegiar el diálogo para seguir con la obra.
Se va a privilegiar el diálogo para seguir con la obra. (Archivo)

Cuautitlán Izcalli

Ejidatarios y comuneros no han permitido continuar la construcción de la barda perimetral en la Sierra de Guadalupe, obra que realiza el gobierno estatal para detener la invasión de tierras en esa zona y preservar su vocación forestal, informó Marcos Márquez Mercado, subsecretario de Gobierno en esta región.

En una conferencia que dictó ante integrantes del Instituto de Investigaciones Científicas y Culturales del Valle Cuautitlán (ICSVAC), el funcionario de Gobernación estatal dijo que tiene a su cargo la labor de concientizar a los campesinos de que el objetivo de levantar esa barda es precisamente para proteger sus ejidos y la zona de reserva natural.

"Privilegiando el diálogo es la forma como se va a resolver la oposición de los ejidatarios, al explicarles de que ellos se beneficiarán con esta obra".

El subsecretario de Gobierno recordó que la Sierra de Guadalupe atraviesa los municipios de Tlalnepantla, Tultitlán, Coacalco y Ecatepec, y que se busca hacer una cerca de 38 kilómetros para frenar la mancha urbana.

Precisó que a la fecha se tiene un avance de 30 por ciento en la edificación del muro, pero que los trabajos no han continuado por la oposición que presentan los ejidatarios, de quienes no precisó sus lugares de procedencia.

La Sierra de Guadalupe se encuentra inmersa en la Zona Metropolitana de la Ciudad de México, siendo la única Área Natural Protegida de tamaño considerable, con cerca de 7 mil hectáreas, capaz de filtrar agua de lluvia al subsuelo y, como consecuencia, impactar positivamente en los mantos freáticos del Valle de México.

La deforestación y la erosión del suelo han sido las causas del gran deterioro que presenta la Sierra en general, presentando suelos poco profundos y vegetación inducida y perturbada.

Sierra de Guadalupe se convertirá en la zona estratégica de mayor importancia en el norte del Distrito Federal y en los municipios colindantes del Estado de México, por lo que los esfuerzos para conservarla, reforestarla y generar obras para captura de agua de lluvia serán determinantes para evitar conflictos sociales por la escasez del líquido.