Amputados de Tlaquepaque no es un acto de justicia: Ayón

Llama titular de Educación a padres de familia para que fomenten estado de derecho en los niños.

Guadalajara

La justicia por propia mano es una cultura que se debe evitar tanto en las escuelas como en los hogares para que los niños y adolescentes crezcan apegados al concepto del Estado de Derecho, y no lleguen a considerar los actos violentos contra supuestos delincuentes, como un asunto de adecuado, mucho menos justo, consideró el secretario de Educación en Jalisco Francisco Ayón López.

Luego de que este lunes se registrara en el municipio de Tlaquepaque la agresión contra un grupo de personas, cuyas manos fueron amputadas por tratarse de supuestos delincuentes, la información se esparció rápidamente por redes sociales sin ningún tipo de filtro o cuidado al exhibir las imágenes, así como el contenido de los textos que las acompañaban, por lo que esta información estuvo al alcance de los niños con frases como “qué bueno por ratas” e “hicieron justicia”, generando así un debate entre quienes condenaron los hechos y aquellos que los justificaron.

En este tipo de casos, el mensaje adecuado que debe recibir la niñez, según lo consideró el secretario de Educación en Jalisco, debe ser siempre el que se apague a derecho y fomente el respeto a las leyes, "es muy complicado estar generando esa idea de que se lo merecían, porque entonces el día de mañana cada quien va a querer hacer justicia por su propia mano y en ese momento generaremos una pérdida del estado de derecho", señaló a Ayón López.

Para el funcionario, el poder promover una adecuada ruta de entendimiento en los niños sobre linchamientos y agresiones bajo la justificación de castigar a un delincuente, es una labor que se debe hacer en conjunto los padres de familia y los maestros pero de ninguna manera la responsabilidad se debe de dejar sólo a los profesores.

El titular de Educación en Jalisco agregó que la generación de valores se debe dar tanto en el hogar de los alumnos como en las escuelas, pues hay casos en los que los niños tienen como prototipo de crecimiento “el ser narcotraficantes” o desarrollar alguna actividad similar pues reciben información a través de publicaciones o series televisivas que no ofrecen un contexto adecuado, y eso, es complicado combatirlo en las aulas.

GPE