Duermen en autos para ser atendidos en el HRAEB

Pacientes y familiares  que vienen de otras ciudades de Guanajuato esperan varios días para poder completar los tratamientos médicos, antes de regresar a sus comunidades.
María Elena Hernández.
María Elena Hernández. (Patricia Chagoya)

León, GTO.

Un verdadero ‘peregrinar’ es el que hacen los guanajuatenses para llegar a la ciudad de León y ser atendidos en el Hospital Regional de Alta Especialidad del Bajío.

A las afueras de este inmueble se pueden observar decenas de carros cubiertos con cobijas que la hacen a la vez de habitación, pues la espera se hace larga y los familiares y pacientes no pueden regresarse a su ciudad de origen. Las banquetas también sirven como comedor, pues ante la falta de recursos prefieren acomodarse debajo de un árbol para desayunar.

Alrededor de las 12:00 del día de ayer, Hernán Ignacio Moreno, de 23 años, y sus padres esperaban, ya algo fastidiados, a que el reloj marcara las 4:15 de la tarde.

En un auto cubierto con cobijas, Hernán Ignacio tejía una servilleta para pasar el tiempo.

Él y sus padres llegaron un día antes a León, pues desde el martes fue atendido y ayer concluiría el tratamiento que se realiza cada tres meses, ya que padece de insuficiencia renal y está en lista de espera para que le sea trasplantado un riñón.

Ya no quisieron regresar a Trancas, la comunidad de Dolores Hidalgo de donde son originarios, no les quedó de otra que dormir en el auto.

“Ya no nos fuimos porque teníamos que esperar de una vez, por eso estamos aquí esperando”, comentó Hernán, quien platica que desde hace un año y medio viaja a León para tratar su enfermedad.

Debajo de un árbol, la señora Bárbara Ramírez, su esposo y una mujer a la que conoció en el hospital, almorzaban, mientras que esperaban ser atendidos.

El señor Fernando Pérez Tapia y doña Bárbara son originarios de la comunidad de San Juan de la Vega, en Celaya y desde que inició el año viven temporalmente en un albergue de esta ciudad, debido a que a don Fernando le detectaron cáncer y casi diariamente acude a quimioterapia.  

“Venimos de una comunidad cercana de Pénjamo, de ahí tenemos que contratar una camioneta para que nos lleve a Pénjamo, de ahí agarramos una a Irapuato y de Irapuato trasladarnos para acá. Se nos hace pesado, es difícil”, explicó la señora María Elena Hernández Rizo, quien junto con su cuñada, llevaron a su hermano, el señor Carlos Hernández Rizo, de 74 años de edad, al Hospital Regional de Alta Especialidad para que fuera operado de cáncer en la próstata.

Don Carlos fue detectado en este hospital con cáncer de próstata, aún cuando en Irapuato los médicos le habían dicho que no padecía esa enfermedad.

“Los doctores le dijeron que no era la próstata que venía bien, venimos aquí y aquí descubrieron que sí era, que era cáncer de próstata”.
A la ciudad de León arribaron el pasado viernes, sin saber cuántos días podrían esperar para que su paciente fuera atendido.