Drenaje en Gómez Palacio con fallas estructurales

Por su antigüedad y sus materiales, los taponamientos y que caigan frecuentemente obliga al Sideapa a trabajar a marchas forzadas atendiendo de 2 a 3 caídos de la tubería por semana.
Por la falla en el drenaje se presenta el constante brote de aguas negras.
Por la falla en el drenaje se presenta el constante brote de aguas negras. (Lilia Ovalle)

Gómez Palacio, Durango

Por su antigüedad y los materiales con que se construyó el sistema de drenaje en Gómez Palacio, los taponamientos y caídos de la red son frecuentes, lo que obliga al Sideapa a trabajar a marchas forzadas atendiendo de 2 a 3 caídos de la tubería por semana.

El ingeniero Guillermo Morales Aguilar, titular del Sistema Descentralizado de Agua Potable y Alcantarillado (Sideapa), indicó que el gobierno municipal realiza esfuerzos continuos para poder atender las demandas de la población.

El abasto de drenaje abarca un 96% de cobertura pero los tendidos de tubería ya cumplieron su período de vida, motivo por el cual el municipio se esfuerza en contener un problema añejo que las administraciones pasadas observaron pero debido a que las obras no se ven, se dejó crecer al no invertirle recursos suficientes.

Sin embargo, el drenaje es una obra antigua que por sus propias características físicas resiente el propio paso del tiempo y el flujo vehicular como un enorme peso que generalmente vence los tendidos de tubería.

Es a un total de 87 mil usuarios a quienes el Sideapa debe dar una respuesta que garantice un buen servicio, pero Morales Aguilar detalló que en la zona urbana se atienden en promedio de 2 a 3 caídos por semana, lo que obliga a replantear una reparación profunda.

Dijo que en pasada evaluación luego de que se desarrollara un período continúo de precipitaciones pluviales se le reportó a funcionarios del Fondo de Desastres Naturales un total de 24 caídos de la red de drenaje en la ciudad.

Esto implica para la efectiva reparación de daños una inversión de aproximadamente 22 de pesos.

La ayuda, apuntó, se continúa esperando mediante la liberación del recurso por parte del gobierno federal.

A pesar de que las obras quedan literalmente enterradas, el problema de taponamientos y caídos se traducen en fugas de aguas negras que se quedan estancadas en los cordones cunetas en la zona centro de la ciudad e incluso corren a través de los cerros en las partes habitacionales más altas del municipio.