Como propósito de año nuevo parejas se separan

Lo adecuado es iniciar un proceso terapéutico antes de tomar una decisión radical que alterará emocionalmente a la persona y su círculo cercano, señala psicólogo del Centro Sí Mujer.
En diciembre, los juzgados de lo familiar están cerrados por período vacacional.
En diciembre, los juzgados de lo familiar están cerrados por período vacacional. (Manuel Guadarrama)

Torreón, Coahuila

El condicionamiento social aunado al bombardeo sistemático que realizan los medios de comunicación en el mes de diciembre sobre las fiestas navideñas, enfocadas al consumo de mercancías correlacionadas a los sentimientos de alegría, el amor, la reconciliación, la paz y el perdón, inhiben las separaciones.

No obstante las parejas en conflicto, como en una cuesta de enero emocional, retoman el deseo de disolverse, lo que permite que en los dos primeros meses del año se manifieste abiertamente la intención de divorciarse o se inicie el proceso legal de disolución matrimonial.

Así lo indica el psicólogo Julio César Alvarado, responsable de la dirección del centro Sí Mujer ubicado en el municipio de Francisco I. Madero, donde en el mes de diciembre pasado se brindó atención a un promedio de 35 a 40 mujeres por semana, de las cuales 7 de ellas ya se encuentran en un proceso de separación.

"Pueden pensar en el divorcio durante noviembre y diciembre pero son bombardeadas por conceptos como la unión familiar y entonces se limitan. Piensan que no quieren que sus hijos tengan una triste navidad”.

De acuerdo al psicólogo, la reparación que se debe hacer en una mujer que ha sufrido un proceso separación o divorcio se enfoca en la realización de una valorización, pues se observa el hecho como un fracaso donde se afecta la autoestima, sin considerar que la ruptura implica un duelo.

Deben concentrarse en la evaluación de su situación y buscar ayuda profesional, toda vez que pueden infringirse psicológicamente castigos que oscilan entre padecimientos como la migraña o incluso trastornos alimenticios que perjudican no sólo su salud física sino la emocional.

También confirma que desde los meses de noviembre y diciembre las mujeres que viven relaciones de pareja disfuncionales, consideran como recursos la separación y el divorcio pero soportan “una cuesta que culmina en enero o febrero”, en términos emotivos.

Julio César Alvarado aseguró que otro factor que frena la decisión en cuanto a disolución matrimonial en diciembre es el económico. Al haber un mayor flujo de capital en el entorno familiar, se tiene la percepción de mayor estabilidad.

“Sí hay dinero se piensa en menor medida en los problemas. Las parejas se replantean su situación y piensan que podrían superar los conflictos de intereses que manifiestan.

“En caso de que la mujer no labore también puede ocurrir lo contrario. Se espera la fecha de la entrega de aguinaldos como si fuera un respiro económico. Si se cuenta con el soporte se respira, pero si el esposo no lo entrega, comienzan las discusiones porque el hombre lo malgasta o no lo hace llegar a la casa”.

El especialista explica entonces que de pensar en el divorcio con antelación, en diciembre se considera el perdón. No obstante en los dos primeros meses la realidad alcanza a algunas parejas en tanto que como propósito personal, algunas personas se plantean cambiar de vida y salir adelante y es entonces que se afirma la separación.

Otros elementos a considerar, de acuerdo a Alvarado son la existencia de hijos y la burocracia para inhibir o postergar un proceso. En el caso de tener niños, las mujeres no inician la gestión en diciembre porque viven sentimientos de culpa.

“No desean iniciar el trámite porque las asaltan ideas de cómo van a empezar un pleito, porque así se piensa, donde los más perjudicados van a ser los niños. Pueden pensar en el divorcio durante noviembre y diciembre pero son bombardeadas por conceptos como la unión familiar y entonces se limitan. Piensan que no quieren que sus hijos tengan una triste navidad”.

El psicólogo especifica que el condicionamiento recalca o enfatiza la idea del perdón y el olvido y entonces sofocan la intención bajo la apariencia de una familia feliz, en las compras navideñas y en la preparación de las fiestas de fin de año. Además los juzgados familiares están cerrados por período vacacional.

Pero al iniciar el año las mujeres vuelven a la realidad y a sus rutinas. Los niños son enviados de nuevo a la escuela y entre los gastos y pagos, viven una cuesta de enero más allá de los términos convencionales.

“Muchas mujeres comentan que no inician los procesos en diciembre porque los juzgados están cerrados y lo que quieren es iniciar y terminar lo más pronto posible el divorcio. Además viven una confusión en cuanto así hacen bien o mal y piensan si se preocupan demasiado por ellas mismas o están siendo egoístas.

Para divorciarse debe haber un por qué, y para intentar continuar una relación igual. Los motivos son diversos y en ellos se piensa a los hijos, el iniciar un proceso terapéutico, en la presión económica y la responsabilidad personal.

De acuerdo al psicólogo, la reparación que se debe hacer en una mujer que ha sufrido un proceso separación o divorcio se enfoca en la realización de una valorización, pues se observa el hecho como un fracaso donde se afecta la autoestima, sin considerar que la ruptura implica un duelo.

Por ello el psicólogo hace énfasis en que lo adecuado es iniciar un proceso terapéutico antes de tomar una decisión radical que alterará emocionalmente a la persona y su círculo cercano.

“Quien inicia un proceso de separación o divorcio debe pisar la realidad y en ese sentido asumir la mejor toma de decisión porque en actos de desesperación se puede pensar en dejar la casa, el carro, patrimonios familiares y por ello se les insiste en los derechos de las mujeres, de los hijos y de la familia.

“Huyendo de un problema con seguridad se crearán otros y en el caso de la atención que damos en el centro Sí Mujer, a las usuarias se les explican sus derechos y beneficios en términos legales, en tanto que psicológicamente motivamos que vean lo que pasará para poder enfrentarlo correctamente”.