Disminuye fauna por la tala en el Nevado de Colima

Las autorizaciones de aprovechamiento que emite Semarnat no consideran la relevancia de mantener hábitat para especies, señala estudio de monitoreo.
Desde la semana pasada se ha registrado actividad irregular en la zona.
Desde la semana pasada se ha registrado actividad irregular en la zona. (Cortesía)

Guadalajara

Los estudios de monitoreo de fauna silvestre que se han realizado en los últimos años en el complejo Volcán de Fuego-Nevado de Colima, demuestra una preocupante disminución en la presencia de diversas especies de aves, murciélagos, mamíferos mayores y reptiles, asociados a zonas donde se están realizando tala de bosque mesófilo de montaña o de bosque de pino y oyamel, sostiene el reporte más reciente en la materia que realizaron investigadores de la Universidad de Guadalajara (Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias).

“La conservación biológica no se concibe aparte o separada de las actividades humanas;  sin embargo para que esto sea posible en esta región se deben endurecer las normas y hacer valer la legislación, detener la corrupción y tráfico de influencias que se han detonado recientemente a favor de la corta de la madera”, subrayan Sonia Navarro Pérez, responsable del programa, y  Emmanuel Guevara Lazcano, autor del informe.

“Se ha reactivado la presión del interés de ajenos a las comunidades locales para convencer a minorías locales en favorecer decisiones para cortar y sobre-explotar especies de árboles, algunas de ellas en peligro de extinción como es el caso del oyamel Abiescolimensis, y de las otras especies del bosque mesófilo como es el caso de Carpinuscaroliniana y Zinowiewiaconcinna, ambas especies de árboles bajo norma oficial por ser especies amenazadas y en peligro de extinción. La vulnerabilidad de estas especies aumenta en la región con las cortas que se licitan por la Semarnat [Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales]  y no se mantiene vigilancia, no se respeta la normativa, con afectaciones importantes tal es el caso de estas especies que son la base que sostiene la entramada biodiversidad local”, añaden. 

De este modo, “bajas  y cambios en las capturas del monitoreo con especies indicadoras de casi una década,  es una alarma, el aviso para la actuar y reestablecer las condiciones de equilibrio de la biodiversidad local”, añaden en el informe, entregado en 2014.

El complejo volcánico, muy importante como sitio de conservación y servicios ambientales, ”no obstante los recientes 50 años de corta intensiva de madera a la que se han sometido estos ecosistemas, no se permite la recuperación de los mismos […] ya se dio paso a las cortas y la presión de los recursos forestales”.

El informe alude de modo directo al permiso de corta que se otorgó al ejido de Huescalapa, el cual generó una fuerte polémica desde el año 2012, pero que se ha reactivado debido a la reciente actividad de tala al pie de la brecha principal que conduce al parque nacional, la cual sería, presuntamente, afuera del polígono autorizado, lo que sin embargo, no ha sido frenado por la autoridad federal (ver MILENIO JALISCO, 20 y 28 de junio de 2015).

De manera que “es urgente […] lograr un equilibrio en el uso de los recursos y un enfoque de aprovechamiento sustentable para contar con esta importante diversidad local a largo plazo. La Gobernanza en las áreas bajo protección históricamente ha fallado en esta región, las acciones recientes a favor de la protección de la biodiversidad local han sido incipientes  a partir de que las decisiones de aprovechamientos fuera de norma así como la sobre explotación y actividades ilícitas como la cacería, contaminación, así como la corta de madera que no son reguladas o castigadas para mantener el control”, puntualizan los investigadores.