Los avances legales se quedan sólo en papel

Fue en diciembre de 2012 cuando el Estado ratificó la Ley de los Derechos Indígenas; sin embargo, no se han obtenido los resultados esperados.

Monterrey

En Nuevo León, la Ley de los Derechos Indígenas va en retroceso: tras su aprobación, el sector indígena aún es víctima de discriminación y tiene pocas oportunidades de un empleo formal, mientras las injusticias y violación a sus garantías prevalecen.

Fue en diciembre de 2012 cuando el Estado ratificó dicha ley, la cual no ha tenido los resultados esperados, según Galileo Hernández Reyes, presidente de Procuración de Justicia Étnica A.C.

El titular de la asociación civil destacó que incluso algunas autoridades no tenían conocimiento de que existía población indígena en su municipio.

"El mayor logro que tenemos es el papel, pero que haya avances, pues nosotros como comunidades reflexionamos que no hay tantos avances y eso nos preocupa", destaca.

Además, refiere que la falta de traductores certificados es un problema que afecta diariamente a la población indígena, pues reciben insultos o burlas al hablar su lengua materna.

"Nosotros hemos tratado de transmitir que no son derechos extraordinarios que se les otorgan a los indígenas, sino derechos especiales que, por ejemplo, en algunos casos como la cuestión del derecho a un traductor son tan necesarios como pueden ser en procesos de tipo penal y aún más sensible o igual de sensible puede ser cuando una persona necesita una atención médica.

En Nuevo León no se cuenta con ningún traductor dentro del padrón de traductores e intérpretes que tienen la Procuraduría del Poder Judicial, no existe ningún intérprete y traductor autorizado para este fin.

"Hay un sinfín de adversidades que diariamente exigen la presencia de un intérprete traductor que pueda de alguna manera facilitar los canales de comunicación entre una persona indígena como paciente y un médico para poder manifestar los síntomas que pudieran dar un diagnóstico, y si no hay ese medio de comunicación y si las autoridades no lo garantizan pues sí estamos de alguna manera no cumpliendo esa parte que se iba a reforzar con esta reforma de 2012 en el estado", explica.

Asimismo, Liberio Porfirio, representante de Unidad Nacional Indígena Revolucionaria (UNIR), asegura que el único avance es la escritura y aprobación de la ley, pero descarta que ésta haya beneficiado a los indígenas.

"El avance se puede decir que es el hecho de que se haya escrito, de que se tenga en papel pero que se haya utilizado como un instrumento para beneficiar a las comunidades es completamente nulo, no hay nada. De hecho la Constitución contempla muchas obligaciones de parte del Estado, que dice que tiene que facilitarle muchas cosas. En uno de sus artículos e incluso se habla muy bonito, pero nada de eso se ha aterrizado", señala.

Aunque la ley, en su artículo 6 contempla el derecho que los indígenas tienen de practicar sus tradiciones, a fin de preservar sus lenguas, usos y costumbres, danza, vestimenta y todo lo que construya su cultura, al momento de llevar a cabo dichos actos este sector de la población es discriminado.

"Muchas ocasiones al acompañar a varios de mis compañeros que todavía llevan la vestimenta, sí he sido objeto de discriminación, en el sentido de que me dicen 'te juntas con puros indios'.

"Si esa ley fuera difundida, si esa ley fuera tomada en cuenta en todos los órganos tanto en el estado y municipios, pues todas esas situaciones no estarían pasando", refiere el líder de procedencia náhuatl.

Además, actualmente los indígenas trabajan como empleados domésticos, comerciantes o en las obras, pero no cuentan con las prestaciones de ley, como el Seguro Social, y en ocasiones al perder el trabajo, pierde un lugar donde vivir.

"Muchos en las construcciones donde hacen las obras, ahí se quedan (a dormir).

"La gente muchas veces se duerme en cartones de cemento en las construcciones que no tienen luz, ahí se quedan a dormir, ahí en las mañanas hacen sus comidas (...), viven como en grupos".

Ante las deficiencias y pocos avances en esta ley, ambos líderes consideran que no se cumple del todo.

"La mayoría de la gente indígena tiene oficios, tiene juventud para trabajar y hacer lo que sea y si contribuye con eso para que la ciudad de Monterrey, como muchas ciudades, sean prósperas pues mínimo también deben de existir las condiciones para que se siga desarrollando su cultura", enfatiza el titular de UNIR.