Iglesia orienta a divorciados mediante seminarios

El vocero de la Diócesis de Torreón manifestó que el término de una relación se debe a los procesos internos de cada individuo que integra una pareja, aprendidos en su mayoría en el seno familiar.
El amor se aprende, ya que el ser humano nace con la capacidad de amar, sin embargo se requiere desarrollarla.
El amor se aprende, ya que el ser humano nace con la capacidad de amar, sin embargo se requiere desarrollarla. (Miguel Ángel González)

Torreón, Coahuila

El vocero de la Diócesis de Torreón, Ignacio Mendoza Wong luego de trabajar más de 15 años con parejas divorciadas, manifiesta que el término de una relación se debe a los procesos internos de cada individuo que integra una pareja, aprendidos en su mayoría en el seno familiar.

Si una persona creció en una familia llena de amor, respeto, confianza, en su época adulta establecerá una relación sana y madura, de lo contrario si no se ama a sí mismo, no aprendió a respetarse y a convivir en armonía difícilmente establecerá relaciones duraderas y sanas.

Mendoza Wong advirtió que una persona que crece en amor, crecerá con la capacidad de amar, porque se siente amado.

"El amor es un proceso que se construye como persona, como seres humanos necesitamos un soporte de desarrollo humano que nos permita crecer como personas amadas, respetadas, valoradas y todos esos elementos se conciben en un primer contacto al interior de la familia".

Mendoza Wong advirtió que una persona que crece en amor, crecerá con la capacidad de amar, porque se siente amado.

De tal forma que es determinante lo que suceda en los primeros años de una persona, para bien o para mal repercute de manera importante en la manera en que las personas en sus etapas adultas establecen sus relaciones, si una persona fue amada y respetada en su infancia, seguramente en su etapa como adulto establecerá relaciones sanas, de amor, respeto e intercambio pacífico con su pareja y su entorno.

En cambio una persona que le faltó ese ingrediente elemental en su infancia, va a batallar mucho para poder amar, si no se ama a sí mismo, cómo va amar a otro. Si no se respeta a sí misma, porque no aprendió, cómo se pretende que respete a otro.

Afirmó que el amor se aprende, ya que el ser humano nace con la capacidad de amar, sin embargo se requiere desarrollarla.

"El amor hay que hacerlo crecer, para amar se debe distinguir qué es el amor y que son solo instintos ligados a la sexualidad, también se debe diferenciar el amor del egoísmo".

Ignacio Mendoza Wong lleva 15 años trabajando con personas divorciadas y separadas que la mayoría de los problemas y situaciones de rompimiento o ruptura que se dan entre parejas no es porque hayan dejado de amarse, esa no es la causa.

El verdadero problema es que las personas tienen atorados problemas y complicaciones que vienen arrastrando desde la infancia, adolescencia o juventud no resueltos, que explotan en la relación de pareja.

Mendoza Wong exhortó a la familia a educar en amor a sus hijos y evitar que el día de mañana crezcan personas resentidas, que no saben amar y que seguramente les explotará su matrimonio.

Existen personas que están dañados, que no han sanado procesos pasados y eso le dificulta su facultad de amar, hay personas que dicen amar y golpean a sus parejas, eso es producto del resentimiento que trae guardado, lo mismo sucede con las personas violentas, que a pesar de que digan que aman, en la realidad son incapaces de amar porque están dañados.

La Diócesis de Torreón lleva 15 años trabajando en una experiencia que se llama Comenzar de Nuevo, se trata de reunir personas casadas, divorciadas, viudas, solteras, que trabajan en romper esos círculos viciosos que les están echando a perder sus relaciones actuales en cualquier campo.

Se llevan a cabo seis retiros al año que congregan a más de 70 personas, para que se encuentren a sí mismos para empezar de nuevo.

"Existen personas que se casan y se divorcian varias veces, el problema no son sus parejas, son ellos, primero se tiene que sanar para poder amar".

Exhortó a la familia a educar en amor a sus hijos y evitar que el día de mañana crezcan personas resentidas, que no saben amar y que seguramente les explotará su matrimonio, dijo que de por sí la vida de casados tiene complicaciones, que no sea por fallas de origen.