Celebra Obispo de Gómez Palacio 18 años de sacerdocio

José Fortunato Álvarez, se ordenó en Mexicali, Baja California, en el Estadio Nido de las Águilas, un 31 de mayo de 1998. Agradecido con Dios por permitirle continuar siendo fiel a este ministerio.
El Obispo Álvarez, destacó que en los lugares que se le han encomendado, ha recibido buenas demostraciones de cariño de la gente.
El Obispo Álvarez, destacó que en los lugares que se le han encomendado, ha recibido buenas demostraciones de cariño de la gente. (Isis Rábago)

Gómez Palacio, Durango

Con una misa que se realizó este martes, el Obispo de la Diócesis de Gómez Palacio, José Fortunato Álvarez Valdez, celebró 18 años de sacerdocio.

El Obispo Álvarez se ordenó en Mexicali, Baja California, en el Estadio Nido de las Águilas, un 31 de mayo de 1998.

“Es un día alegre en el que agradecemos a Dios el don del ministerio sacerdotal, el día que fuimos ordenados tuvimos una misión muy concreta con la imposición de las manos de nuestro obispo”, externó.

Agradecido con Dios por permitirle continuar siendo fiel a este ministerio, pidió más fortaleza para continuar trabajando en el nombre del pueblo de Nuestro Señor.

“Un sacerdote no tendría sentido sino es en función de un pueblo, o en función de personas específicas, de comunidades, parroquias y ministerios concretos”, agregó.

En los 18 años de ordenamiento sacerdotal el Obispo de Gómez Palacio reconoce en el trabajo con la gente, con los grupos parroquiales y la cercanía con las personas el alimento del sacerdote.

La comunidad, la parroquia y la encomienda con la gente, para el Obispo Álvarez, es la vida de un sacerdote y destacó que en los lugares que se le han encomendado, ha recibido buenas demostraciones de cariño de la gente, como ahora en la Diócesis de Gómez Palacio.

Dijo también que en estos pocos meses que tiene en La Laguna, se siente muy contento y ha logrado visitar parroquias, fiestas patronales así como estar en las ceremonias eucarísticas de confirmación.

Con un trabajo intenso que se carga principalmente durante los fines de semana, el Obispo de Gómez Palacio se ha mantenido cercano a la comunidad, a quienes señaló como personas con una fiel, arraigada, profunda y firme convicción, aspectos que también lo ayudan a comprometerse más.