Tapatíos festejan el Día del Padre

Mientras unos asisten a restaurantes, otros acuden a panteones. 

Guadalajara

Los contrastes del día de hoy son inevitables de apreciar, para unos, es un día de alegría y diversión, para otros, es un día de recuerdos que estremecen a los panteones con sus historias y lágrimas.

Mientras unos asisten a restaurantes, otros acuden a panteones a recordar -como cada tercer domingo de junio- a sus padres que físicamente ya no están.

Poco antes de la una de la tarde el Panteón Guadalajara, que usualmente luce desértico, ya resplandecía: decenas de arreglos florales ya habían sido colocados y otros más se estaban terminando de colocar y, aunque no lucía igual de sumergido en el bullicio de los dolientes como en el Día de las Madres, mujeres y hombres caminaban frenéticamente en búsqueda de un manojo de flores, que aseguraban, eran difíciles de conseguir. “No hay tantos vendedores como en otras fechas y los que quedan, las quieren dar súper caras”, dijo Selene Contreras.

La mayoría de los menores de edad, como parte del operativo que se implementó en los panteones para salvaguardar la seguridad de los visitantes, llevan una etiqueta para localizarlos en caso de extravío. Otros tantos, se cubren del sol con lentes oscuros y paraguas frente a las tumbas de sus familiares que narran una historia diferente, donde el dolor no es para los que partieron, sino para los que los extrañan.

Desde hace 4 años, cuando su padre fue sepultado en el panteón Guadalajara, María Solórzano no deja de acudir a limpiar la tumba de su “héroe”, que se adelantó en el camino de la vida.

“Se nos fue antes de tiempo, mucho antes”, dice con la voz entrecortada, mientras su hijo jalonea su blusa negra. Secándose las lágrimas en repetidas ocasiones revela que su padre murió en un terrible accidente automovilístico cuando venía de León, Guanajuato a la ciudad. “Ese día lo estábamos esperando, mi esposo fue a comprar cervezas para recibirlo cuando me llamaron y me dieron la noticia, yo no estaba preparada para lo peor y es hora que no logro asimilarlo, siento como si en cualquier momento volverá a tocar la puerta de mi casa”, explica.

Por otra parte y lejos de los panteones, desde temprana hora, distintos restaurantes y cafeterías se prepararon para recibir a las familias que celebrarían a los reyes de la casa, incluso en algunos lugares recibieron a los papás con las mañanitas y diversas promociones, descuentos y hasta platillos especiales para consentirlos. Hubieron quienes prefirieron salir a la vía RecreActiva para después irse a festejar.

Lucía Camargo juntó a su familia para llevar a su papá a los mariscos. “Mi papá es amante de los camarones, así que lo llevaremos todas sus hijas y nietos a que disfrute”, señaló, luego de mencionar que “hoy es sólo un pretexto para expresarle todo mi amor”.

Otros tantos, prefirieron festejarles a sus papás en casa, argumentando que hay mayor privacidad y no gastan tanto, tal es el caso de Joaquín y Ernesto. “Vamos a ir a su casa, ahí también festejaremos a todos mis tíos y cuñados, la verdad nos sale más barato, ¡y nos divertimos sin que nos corran!”, finalizaron contentos.