Familias laguneras se unen contra el cáncer de mama

Más de 600 participantes marcharon y corrieron en la carrera de tacones, organizado por "Mujeres Salvando Mujeres" en la Plaza Mayor de Torreón.
La lucha ya no es exclusiva de las mujeres, hombres y niños se unieron en la causa.
La lucha ya no es exclusiva de las mujeres, hombres y niños se unieron en la causa. (Cecilia Rojas)

Torreón, Coahuila

En este 2014, la organización "Mujeres Salvando Mujeres", llevó a cabo su tradicional Carrera en Tacones, con una breve marcha que precedió a la competencia.

Los asistentes se citaron en la Alameda Zaragoza, para tomar luego la Matamoros y llegar a la Plaza Mayor, en una caminata en la que llevaban lonas, pancartas y pedían a quienes los veían, que se tocaran para prevenir el flagelo del cáncer de mama, en las vísperas de la conmemoración.

Cada 19 de octubre, se celebra el Día Mundial contra el Cáncer de Mama, enfermedad que mata a las mujeres mexicanas y del mundo, debido a que sigue habiendo poca conciencia de prevención.

Una felicitación para todas las luchadoras de la vida y es necesario no bajar la guardia por nada. La vida lo vale.

Yolanda Jaramillo, quien preside a "Mujeres Salvando Mujeres", fue la pionera en buscar que las laguneras traten de tener acceso a un diagnóstico temprano, lo que no siempre es fácil, pero que por fortuna, cada vez es más accesible gracias a diversos programas gubernamentales.

"Estamos muy contentos por que la respuesta en cada año ha sido mejor, más gente se suma a la lucha", informó.

Esto, es un estímulo para continuar con la labor. Informó la especialista, que las estadísticas están divididas por la región, pero lo que se sabe, es que al año son 170 mujeres que mueren por cáncer de mama.

"Es importante ir a revisarse cuando no hay síntomas, no hasta que les salga una bolita. Hay casos donde el esposo es el que encontró el tumor y por eso hoy se suman, ellos mismos exigieron estar aquí".

También había niños, mujeres con la enfermedad, las valerosas sobrevivientes, familiares y personas que solidarias, se anexaron a la actividad.

Ataviadas de rosa la mayoría, con alitas del mismo color, coronas de flores, algunas se aventaron la caminada en sus altísimos tacones, radiantes, todas caminaron. Incluso, cuatro guerreritas del Santos se sumaron, a la vanguardia del grupo.

Ya en la Plaza Mayor estaba el camión del DIF equipado con máquinas para diagnóstico. Lo primero que hicieron las y los participantes, fue formar un cordón gigante en la explanada de la amplia plaza, bajo un sol potente pero que nunca hizo que los ánimos cayeran.

La enfermedad es muy lesiva. No sólo en lo físico. Altera la vida entera, el alma, la paz de las mujeres que enferman, pero también de sus parejas, sus hijos, toda su familia. En cada paso, se reiteraba la importancia de la autoexploración.

El simbólico lazo se deshizo luego para que las asistentes comenzaran a calentar para la carrera. Fueron más de 600 personas las que se inscribieron.

Las categorías fueron: Sobrevivientes, 50 años y más, 36 a 49 años y libre. Los grupos de más riesgo son las de mayor edad, pero había chicas muy jóvenes, que ya tenían en sus cabezas hermosos paliacates de colores, en franco desafío al horror.

También había niños, mujeres con la enfermedad, las valerosas sobrevivientes, familiares y personas que solidarias, se anexaron a la actividad.

Y en ese orden de categorías y con todo el garbo, las chicas corrieron desde la orilla de la calle Galeana, hasta la Ramón Corona, donde eran recibidas en la meta, un listón de color rosa.

A las orillas, familiares y amigos las animaban con gritos. Hubo auténticas atletas, con zancadas prodigiosas y zapatillas altísimas, que lograron primeros lugares. Abuelitas y niñas preciosas, también corrieron.

Lo más hermoso sin embargo, es que muchas corrían juntas, de la mano, despacio o rápido, pero solidarias, en un gesto que evidencía que la Solidaridad es primordial para las víctimas de este mal y para todas las víctimas que sufren.

Como eran muchas participantes, se fueron turnando para que corrieran en contingentes pequeños. Todas se llevaron sus medallas de participación.

Al terminar se hizo una rifa de premios para las participantes. Diversos artículos donados, fueron entregados para ellas.

Las redes solidarias que se forman en actividades como estas, que deben darse a conocer, permiten que cada vez sean más las personas que se sumen a estas causas, o bien, que sepan que hacer en caso de enfermar.

Una felicitación para todas las luchadoras de la vida y es necesario no bajar la guardia por nada. La vida lo vale.