Deudas cerrarán negocios en zona del hidrotúnel

Los locales que sobrevivieron los 2 años de trabajos en Ejército Mexicano tienen adeudos en rentas y servicios básicos, por lo que urgen apoyo.
Los dueños de algunos negocios abiertos dieron plazo a los locatarios para pagar rezago.
Los dueños de algunos negocios abiertos dieron plazo a los locatarios para pagar rezago. (Jesús Jimenez)

Los comercios de la avenida Ejército Mexicano de Tampico están en riesgo de bajar las cortinas a pesar de que nuevamente se abrió la circulación a los automovilistas, ya que durante los dos años que se mantuvo bloqueada, se endeudaron al no poder pagar la renta de sus locales y los servicios básicos.

Durante un recorrido realizado por MILENIO Tamaulipas en el área mayor afectada por la obra del hidrotúnel, se pudo constatar que no ha podido ser reactivada y se ha hecho evidente por la gran cantidad de negocios cerrados.

Los que siguen brindando el servicio, aseguran que de no llegar un apoyo emergente para pagar las deudas acumuladas en los dos años, tendrán que cerrar.

De los 15 negocios que se encuentran en el área crítica de esta avenida, son solo el 30 por ciento los que se encuentran abiertos, el resto de los locales están en renta o simplemente sin ser utilizados.

En el caso de las tortas "Mary", local con 29 años expendiendo sus alimentos en esta avenida, justo en la víspera de la reapertura de la arteria, el propietario del local les dio plazo de un mes para que desalojaran, por no poder cumplir con el pago atrasado.

La titular del negocio, María del Carmen Hernández Gutiérrez, comentó que mientras duró la mano de obra del hidrotúnel las ventas se desplomaron en un 90 por ciento, por tal razón, no pudieron pagar la renta de 8 mil pesos, a pesar de que se les dio la facilidad de aportar solamente 4 mil pesos mensuales.

"Había días que solo vendíamos 7 tortas, cuando antes de que llegará la constructora lográbamos hasta 180, reconozco que sí nos apoyaron al disminuirnos un 50 por ciento en el pago de renta, pero ni eso conseguíamos, terminábamos pagando mil 200 y ahora ya nos solicitaron que nos retiremos".

Dijo que a esto se le suma que la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado les cortó el servicio durante más de 4 meses, por lo tanto también solicitaron un apoyo de descuento. Lo mismo con los demás servicios básicos y por esta razón, el endeudamiento propiciará que cierren luego de casi 3 décadas de servicio.

Por su parte, Ismael Hernández, encargado de ventas de la refaccionaria "LLAIA", expresó que este local también está en riesgo de cerrar, por ello se tomó la decisión de hacer un recorte del 50 por ciento de personal para eficientizar los recursos.

Detalló que aquí la prestación de sus servicios se redujo en un 60 por ciento y no podían mantener el pago a los trabajadores.

Esperan que con las medidas antes mencionadas no se tenga que cerrar de manera definitiva.

"La verdad todavía está en duda si seguiremos instalados aquí, hemos observado que ya abrieron el paso a los vehículos, pero pasamos dos años muy difíciles, ahora tenemos muchas deudas, de no mejorar la situación pues no habrá más remedio".

Luego de estas declaraciones, ambos coincidieron en que es necesario que el Ayuntamiento de Tampico, gestione recursos ante el Gobierno de Tamaulipas por las pérdidas que han tenido.

Especificaron que deben de ser apoyos a fondo perdido para que puedan cubrir los adeudos que se acumularon en el transcurso de dos años, mismos que oscilan de los 300 mil hasta los 600 mil pesos.

Sin embargo algunos de los propietarios que lograron hacer subsistir su pequeño negocio en estos dos años, prefi rieron abstenerse a dar una declaración sobre su situación económica. Por otro lado, Onésimo Molina Meza, gerente de Unisport Tampico, inmueble que sufrió problemas estructurales por la obra, puntualizó que la empresa no se ha hecho responsable de los daños ocasionados en el interior y exterior de esta tienda de uniformes.

Consideró que lejos de solicitar un apoyo, prefiere que de manera definitiva quede terminada la obra para que se retiren los trabajadores del lugar, o que por lo menos la empresa adquiera uniformes en el negocio, de manera que puedan compensar la mala imagen que generaron en la avenida Ejército Mexicano.