Detectan numerosos negocios que no utilizan trampas de grasas en PV

Los taponamientos en la red y los brotes de aguas negras que se generan en la vía pública son causados por este tipo de vertidos en el drenaje. 

Puerto Vallarta

A unos cuantos días de haber iniciado una campaña de supervisión de trampas de grasas, el Seapal (organismo operador del agua en Puerto Vallarta), ya detectó alrededor de 70 establecimientos que no cuentan con estos dispositivos.

Personal de la paraestatal ha visitado hoteles, restaurantes y otros negocios que manejen grasas y aceites en el destino, informó José Guadalupe Pelayo Martínez, responsable del departamento de Catastro.

Indicó que el objetivo es hacer conciencia en los propietarios respecto a que los taponamientos en la red y los brotes de aguas negras que se generan en la vía pública, en gran parte son causados por las grasas y aceites que se vierten en el drenaje a través de los registros y que esta práctica está prohibida por las normas ambientales.

Se refirió a los artículos 61 y 112 Fracción XV del “Reglamento para la prestación de los servicios de agua potable, alcantarillado y saneamiento del municipio de Puerto Vallarta”, así como por los puntos 4.5 y 4.14 de la Norma Oficial Mexicana (NOM-002-SEMARNAT-1996).

En 2013, el área de Recolección de Aguas Residuales recibió un promedio de 80 reportes mensuales por obstrucciones en la red de aguas residuales del municipio, la gran mayoría producto de grasas que se generan en la producción de algunos alimentos en diversos establecimientos.

Al ingresar e instalarse en las tuberías, las grasas se solidifican y convierten eventualmente en una roca de gran tamaño, disminuyendo con ello el flujo de las aguas residuales hasta obstruir su paso por completo, generando a la postre derrames de aguas negras sobre la vía pública y en algunas ocasiones en los registros internos de estos establecimientos.

Agregó que las visitas iniciaron en hoteles y grandes cadenas de restaurantes, para continuar con negocios medianos y pequeños, en virtud del padrón catastral en poder de ese departamento.

Consideró que se trata de acciones trascendentales para atacar esta problemática que le genera grandes costos al organismo y daños a su infraestructura.

Indicó que se les hace saber a los empresarios locales si existe alguna anomalía, “de ser así se les amonesta y exhorta a corregirla en un lapso de tiempo razonable, para trabajar en armonía por el bien del destino. Entablamos un diálogo donde socializamos los trabajos del organismo en las diversas etapas de la reconstrucción del colector”.

Se mostró sorprendido de que muchos de estos grandes negocios no cuenten con trampas graseras instaladas, otros las tienen pero no les dan mantenimiento correctivo y otros más cuentan con estos dispositivos, sin embargo por alguna razón no los tienen instalados.

Algunos establecimientos presentaban solamente sus registros de drenaje en las cocinas, sin embargo no garantizan el correcto manejo y mantenimiento de estas sustancias que se tornan altamente contaminantes una vez que se solidifican en las tuberías de las líneas sanitarias.

Aseguró que los hoteleros, restauranteros y comerciantes han respondido adecuadamente, con disposición para colaborar con la paraestatal en este tema y para sumarse al proyecto, sin embargo los exhortó a regularizar su situación y en caso que requieran orientación, acercarse al organismo.