Despiden a Juan Gabriel en el Expiatorio

Varios amigos y fanáticos del intérprete se reunieron para pedir su eterno descanso en una misa 
Varios amigos y fanáticos del intérprete se reunieron para pedir su eterno descanso en una misa
Varios amigos y fanáticos del intérprete se reunieron para pedir su eterno descanso en una misa (Nacho Reyes )

Guadalajara

Este martes continuaron las despedidas brindadas a Juan Gabriel, el llamado Divo de Juárez y representante de la música mexicana en el mundo, después de su sorpresiva muerte el domingo. La cita fue en el Templo Expiatorio, donde a las seis de la tarde varios amigos y fanáticos del intérprete se reunieron para pedir su eterno descanso.

“Este hombre que acaba de morir, Juan Gabriel, buscó agradar a ricos y a pobres, a todos, con su música. Todos sabemos que recibió muchas críticas, pero su música hizo reír, hizo gozar, hizo disfrutar, a lo mejor con una felicidad pasajera, pero hizo algo por los demás”, comentó en su homilía el Padre, quien dedicó la misa al difunto e invitó a los asistentes a participar en un minuto de silencio.

Los fanáticos asintieron en aprobación por el ídolo, ejemplo de alguien que brindó su arte y alegría al pueblo, con rosas rojas en las manos.

 “(Le habría gustado que lo despidieran) con flores, a él le encantaban las rosas. Por eso, a todos les dimos una rosa roja, porque era su preferida, al grado que hizo una gran canción, por eso se llama ‘La rosa roja’”, comentó al final de la misa Bonnhy Rico, quien fuera uno de los mejores amigos del cantante, compositor de algunas de sus canciones, su corista y florista.

Rico, además de organizar la misa y la repartición de rosas, cantó durante la comunión el himno “Tuyo Soy”. Asimismo, los hermanos Villalobos, también presentes, compartieron su interpretación de “Ave María”, versión que atrajo a transeúntes a acercarse al templo al final y preguntar por el motivo de la misa, al que murmuraban “Descanse en paz”. 

Juan Gabriel fue un gran amigo de Guadalajara y estaba planeado el festejo de sus 45 años de carrera en nuestra ciudad. “Él quería mucho a Guadalajara”, compartió Rico a Milenio, además de cerrar con una anécdota: “Mucha gente sabe que era vegetariano y él una vez vino y dijo ‘quiero una torta ahogada’, ‘pero, ¿no eres vegetariano?’ (le dijimos), ‘sí, nomás háganmela con frijoles, pero sin carne’. Y se la comía con pura salsa, le encantaba el puro virote, le fascinaba el virote”. 

A las afueras del templo, la familia Villalobos aprovechó para cantar un par de canciones en honor a su amigo, a las que se unieron algunos asistentes. “A Juan Gabriel el aplauso”, pidió el mayor ante el agrado del público improvisado, “tenemos que cantarle aunque sea poquito”. Así, ante los fanáticos cargando flores y fotos del divo, cantaron en despedida “que sepan que hoy tomo y que hoy me emborraché por ti”.