Desequilibrio de egresados genera alto desempleo

El especialista Edgar Suárez Sánchez comentó que cinco de cada 10 jóvenes de las universidades mexicanas tienen un trabajo.
No va la oferta a la par de la demanda.
No va la oferta a la par de la demanda. (Tania Contreras)

Tultitlán

En México, cada año 430 mil egresados del Sistema de Educación Superior del país buscan integrarse al mercado laboral, donde el desequilibrio en la oferta y la demanda de profesionistas ha originado que las tasas de desempleo se encuentren en los niveles educativos más altos.

Edgar Suárez Sánchez, jefe de la Oficina de Egresados de la Rectoría General de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), precisó que el segmento de los jóvenes egresados de Instituciones de Educación Superior es de 14.5 por ciento, en tanto que la tasa general de la Población Económicamente Activa (PEA) es de 5.1 por ciento.

Durante una conferencia sobre las competencias que demanda el mercado laboral en la Unidad Iztapalapa, el especialista comentó que cinco de cada 10 egresados de las universidades mexicanas tienen un empleo; y que en el caso de la UAM la cifra aumenta a ocho de cada 10, en un ámbito relacionado con su profesión.

Estableció que en la actualidad, para la selección de personal, además de considerar su preparación escolar, los empleadores buscan que sus futuros trabajadores tengan capacidad de liderazgo, trabajo en equipo, tolerancia a la frustración, iniciativa, creatividad, confianza en sí mismos, capacidad de comunicación, honestidad, compromiso, dedicación y gusto por los desafíos, entre otros aspectos.

El especialista explicó que el concepto de Competencias tuvo sus orígenes en la década de los años 80 del Siglo XX, cuando numerosas corporaciones de Estados Unidos llevaron a cabo investigaciones para identificar los factores o competencias que influyen para que un empleado se considere efectivo o no en su labor.

"En México, la Educación Basada en Competencias se impulsó de manera fundamental en 1994, con la firma del Tratado de Libre Comercio, que abarcó la comercialización de bienes y servicios, así como la necesidad de homologar conocimientos y títulos", agregó Edgar Suárez.

Mencionó que un estudio realizado por el portal de empleo Bumeran en 2012, señala que 42 por ciento de los reclutadores revisan los perfiles de los postulantes en redes sociales para obtener mayor información y complementar lo que miran en sus curriculum vitae. "Si bien un perfil en una red social no determina al postulante, sí lo puede hacer la impresión que los reclutadores puedan obtener de éste".