Desean que Santa Mónica pueda convertirse en Joya museística

Si el clérigo lo autorizara, habría material suficiente para ambientar un museo de sitio.
La asociación descubrió un pasadizo, un mural y otros hallazgos
La asociación descubrió un pasadizo, un mural y otros hallazgos (Arllete Solano)

Guadalajara

Si bien el descubrimiento de la fachada original del templo de Santa Mónica es quizá el más importante para el patrimonio artístico y cultural de Guadalajara, esta construcción es capaz de mantener la sorpresa de expertos con la historia que atesora en su interior. En estos días, está concluyendo un proceso de restauración que tomó dos años de numerosos hallazgos que por fortuna algunos de ellos están disponibles al transeúnte común.

María Irma Iturbide es arqueóloga y presidenta nacional desde hace diez años de la asociación civil Adopte una obra de arte que se ha dedicado a la reconstrucción y mantenimiento del patrimonio cultural de la ciudad de la mano del Fondo de Apoyo a Comunidades para Restauración de Monumentos y Bienes Artísticos de Propiedad Federal (Foremoba), además de una larga lista de benefactores. En este templo, se han invertido alrededor de 16 millones de pesos y se ha logrado recuperar un inmueble que comenzaba a desmoronarse rápidamente. El grado de recuperación ha sido tal que ahora el inmueble podría convertirse junto con sus hallazgos en un  particular Museo de sitio.


Haciendo un recuento comenta que “el templo estaba en ruinas, este edificio tenía problemas de estabilidad estructural entonces tuvimos que recimentarlo y para eso levantamos el piso y lo descendimos un metro con una retícula de concreto apoyada en las bases de las columnas para que ayudara a sostener la estabilidad”, y se comenta que se pudo conservar una parte del piso entre mucha madera que estaba desecha.
Asegura que “este proyecto fue como una caja de pandora que se fue abriendo al restaurar dos mil 400 metros de fachada de cantera, descubrimos una gran pintura mural en el interior y un pasadizo que estaba oculto y que utilizaban las monjas del claustro de Santa Mónica”.

Explica que se pensaba que las monjas que estaban en encierro solamente tenían acceso al coro bajo y al coro alto, sin embargo el acceso que descubrieron les permite apuntalar la teoría de que este pasadizo las comunicaba con el confesionario sin abandonar el convento.


Además durante las excavaciones se encontraron fragmentos de orfebrería fina de las coronas de flores que se les imponía a las novicias al tomar el hábito, mismas que se conservaban y se les colocaban a la hora de su muerte como parte de su atuendo funerario.  La arquitecta  explica que todos los hallazgos están en resguardo y están siendo restaurados, y es del tipo de personas que piensa que la historia que resguardan estos muros debería mostrarse en una suerte de museo en el interior del templo, pero esa decisión está  en manos de las  autoridades eclesiásticas. Si se necesitara una inversión para echar a andar  la idea, Iturbide asegura que como asociación no tendrían problema en apoyar:  “Recaudamos la cantidad que nos propongamos”.

Por otro lado en tanto se llega a una decisión al respecto, Cynthia Dávalos, residente de la Escuela de Conservación y Restauración de Occidente (ECRO) comenta que actualmente trabajan la restauración de las puertas de ingreso y los problemas estructurales de una de ellas en el ala sur, para que pueda recuperar su movilidad y pueda abrirse y cerrarse sin problemas.


Inversión y logros

16 millones son los que se han invertido en la restauración del Templo de Santa Mónica

3 millones es el presupuesto que logró  Adopte una obra de arte ante el gobierno federal para sus 23 consejos este año

2 mil 400 metros de fachada de cantera son los que se han restaurado