Descarrilamiento de tren deja varados a migrantes en Guadalajara

Un grupo de migrantes hondureños, salieron de su país en busca del sueño americano sin saber que su viaje se verá afectado por lo ocurrido en La Chona.
El tren se descarriló la tarde del martes
El tren se descarriló la tarde del martes (Milenio Digital)

Guadalajara

Luego del descarrilamiento del tren en la localidad de Encarnación de Díaz, cientos de migrantes quedaron varados en Guadalajara.

Desde hace 23 días Carlos Contreras Sánchez junto a un grupo de migrantes hondureños, salieron de su país en busca del sueño americano sin saber que su viaje se verá afectado por lo ocurrido en La Chona.

“Nos va atrasar un poco el viaje pero vamos a ver que pasa, vamos a llevarnos las cosas calmadamente porque el que corre tropieza, no nos podemos apresurar o tomar un plan b como decimos nosotros porque somos de bajos recursos y si nos vamos en autobús nos baja  la migra, ya hemos sufrido demasiado, hemos caminado, aguantado hambres, sed, frío, entonces no podemos arriesgarnos a que se nos eche a perder el viaje”, dijo Carlos Contreras.

Reynaldo Antonio Paz, graduado como técnico en mecánica industrial,  es otro migrante indocumentado que llegó a tierras tapatías esperando la oportunidad de cambiar la vida de su pequeña hija, esposa y familia que quedó en Honduras.

“En un lugar nos tuvimos que aventar del tren porque nos querían cobrar ese dinero (100 dólares) y nosotros no tenemos de donde sacarlo, corrimos y gracias a dios no nos pasó nada”, dijo.

Pagar 100 dólares a los Mara Salva trucha para poder abordar a “La Bestia”, viajar amarrados en la parte baja del tren muy cerca de las ruedas, tener que entregar a delincuentes  sus ropas y el poco dinero que llevan, son algunos de los problemas que enfrentan Carlos, Reynaldo y todos los migrantes que anhelan llegar a los Estados Unidos. 

“Deje a mi esposa, un bebé de seis meses, a mí mamá y papá, hermanos que me decían que no me viniera, pero la situación en mi país es muy dura y uno viene a arriesgarse aquí por eso le pedimos mucho a dios que lleguemos porque no quisiéramos volver a vivir esta experiencia”, agregó Reynaldo

Reynaldo Antonio y Carlos Contreras saben los riesgos que representa  subir a La Bestia, las pocas oportunidades de vida que hay en su país los hace recorrer miles de kilómetros y llegar a lugares desconocidos en donde solamente la fe los hace aguantar todo con tal de llegar a Estados Unidos para conseguir ese sueño, lavando platos, baños, carros o lo que sea que haya que hacer para  vivir ese sueño.