Critican modelo de urbanización en NL

El presidente del Consejo Consultivo para el Desarrollo Urbano indicó que se ha condenado a los ciudadanos a trasladarse de un municipio a otro tardando hasta 4 horas para llegar.

Monterrey

Ricardo Padilla Silva, presidente del Consejo Consultivo para el Desarrollo Urbano Sustentable, criticó el modelo de urbanización que se ha seguido en el estado y que se le sigue apostando; con un sistema de poca densidad, edificios verticales sin conexión entre sí, con pasos a desniveles como única solución a la problemática de vialidad dejándole todo el espacio a que el automóvil siga siendo el rey de la metrópoli.

Dijo que no entiende porque no se quiere una ciudad con densidad y consideró sin que sea una receta que la ciudad tiene que ser diversa.

Recomendó una densidad bruta por ciudad de 100 a 120 habitantes por hectárea, lo que significa 25 viviendas por hectárea a fin de estar a nivel de metrópolis como Barcelona, Madrid, Berlín y Paris; "ahorita estamos 9 viviendas por hectárea esto es de pena, es una ranchería".

Añadió que lo ideal es la diversidad. "Está muy bien que haya pequeñas casas o casas unifamiliares en lotes, pero también es importante que haya viviendas en tres o cuatro pisos y puede haber edificios de 15, 20 o 30 pisos".

Subrayó que debe de haber flexibilidad, "no es posible que todo esté topado, porque es un error. Yo estoy proponiendo que haya mil viviendas por hectárea y aquí por ley está limitado en 180 viviendas por hectárea, eso es abominable".

Padilla Silva participó en el foro inmobiliario 2014, organizado por la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI) y el Colegio de Arquitectos, con su ponencia "la redensificación de la zona metropolitana de Monterrey".

Advirtió que el centro de Monterrey se está vaciando y envejeciendo y todo a costa de una invasión de tierras hacia todas las periferias e inclusive de sembrado y cultivo en el caso de las zonas de riego y agrícolas.

Se ha acabado hasta con la parte sustentable de suministro de alimentos y agricultura, apuntó que cada tortilla que se compra resulta que tiene mil kilómetros de viáticos "estamos comprando gasolina, en los alimentos en lugar de conservar todas las zonas agrícolas ya nos las acabamos, en Monterrey tenemos una densidad bruta impresionante de 47 habitantes por hectárea que equivale a 9 viviendas por hectárea, en una hectárea hay 9 casitas y así vivimos".

Padilla Silva documentó que en Monterrey y su zona metropolitana la conformación del suelo está de la siguiente manera: "un 24 por ciento son calles, el 30 por ciento se nos va en la vivienda, 18 por ciento terrenos baldíos, siendo éste una brutalidad, la industria 10 por ciento, comercio 8 por ciento, equipamiento 8 por ciento, áreas verdes sólo un 2 por ciento; y la suma de todo esto resulta que en movilidad y baldíos tenemos 42 por ciento, lo que nos lleva a que la ciudad no está dirigida al ser humano".

El presidente del Consejo Consultivo para el Desarrollo Urbano Sustentable de Monterrey, consideró que este es el momento de inflexión el cual si nos equivocamos lo vamos a lamentar en los próximos 20, 30 y 40 años.

La ciudad de la no densidad sólo ha dejado unos cinco millones de casas abandonadas en el país, de esta cifra un gran porcentaje están ubicadas en la periferia de Monterrey, pudiera llegar a 500 mil señaló.

Dijo que se ha condenado a miles de habitantes a trasladarse de un municipio a otro y con un tiempo de traslado en promedio de dos, tres y hasta cuatro horas diarias como si fuesen esclavos, esto está muy lejos de ser calidad de vida, es como la tienda de raya del Porfiriato, que no tienes tiempo ni de vivir, ni de comer ni de convivir".

"Hay que cambiar el paradigma de cómo hemos venido diseñando la ciudad (...), este es el momento ya que estamos a punto de que llegue un dinamismo económico sin precedente para la entidad, si no hacemos el cambio hoy nos vamos a equivocar 50 años. Hoy la ciudad crece por 6 cuando la población crece por 3 y los coches por 8, estamos equivocados y vamos al desbarranco", afirmó el experto en urbanismo.