Desarrollo urbano, en el olvido durante los últimos 30 años

Urge una reforma para frenar la desigualdad y el crecimiento sin control, señala la Sedatu.
En el país se ha dado una política equivocada de vivienda.
En el país se ha dado una política equivocada de vivienda. (Juan Carlos Bautista)

México

El gobierno federal dejó en el olvido el tema del desarrollo urbano durante las últimas tres décadas, lo que implicó una política de vivienda equivocada, creciente informalidad de las actividades, desigualdad social y un crecimiento rápido, descontrolado y en desorden.

“Fue en 1976 cuando se creó la Ley General de Asentamientos Urbanos, donde México era líder en asentamientos humanos; primero con Luis Echeverría, luego con José López Portillo, donde hubo un enfoque de planeación y desarrollo”, recordó Alejandro Nieto Enríquez, subsecretario de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu).

Este despegue para atender el constante crecimiento de las urbes, subrayó en conferencia en el Centro de Información de Naciones Unidas, se detuvo cuando el gobierno federal, a través de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología (Sedue), comenzó a perder presencia en estos temas y los cedió al Infonavit.

“Sin embargo, el Infonavit no desarrolló una política urbana. Lo que este instituto hizo fue desarrollar una política de vivienda barata y alejada de los centros urbanos. En los últimos seis años del siglo pasado se otorgaron 7 millones de créditos para vivienda en la periferia de la ciudad”, reconoció.

Nieto Enríquez consideró que el “olvido” del gobierno federal respecto del tema urbano, entregado también a estados y municipios, ha provocado un crecimiento desordenado, por lo que urgió una reforma en la materia.

“La ley tiene 38 años. Debe ser renovada con carácter constitucional, donde participen los tres niveles de gobierno y sea obligatoria la planeación en las zonas municipales; y para que el desarrollo regional tenga visión a largo plazo, los Congresos estatales tienen que legislar en el mismo sentido que el federal”, indicó.

El funcionario confió en que la llegada del nuevo titular de la Sedatu, Jesús Murillo Karam, impulsará esta reforma, por su experiencia legislativa. “Considerando que 80 por ciento de los mexicanos vive en zonas urbanas, el caso es de alta prioridad, pero en la agenda pública figuran otros temas, como los electorales o económicos”, dijo.

Nieto Enríquez explicó que el reto de la reforma es crear ciudades que disminuyan los tiempos de movilidad, que sean compactas, es decir, donde todo esté conectado para generar espacios integrales e incluyentes.

También evitar que el mal diseño provoque desigualdad, que la gestión de vivienda popular pueda convivir en zonas de alta plusvalía para que las personas de bajos recursos no estén condenados a vivir lejos y olvidados.

Explicó que otro de los objetivos es reconvertir en vivienda, servicio o transporte las zonas industriales en desuso o las estaciones de trenes abandonadas y crear polígonos que indiquen a la autoridad que es apto para construir. En las ciudades del país hay 120 mil hectáreas vacías.

Señaló que la reforma implica que el gobierno federal retome el liderazgo, que las administraciones municipales ya no estén a su arbitrio construyendo, y para ello se firmó un acuerdo de cooperación con ONU-Hábitat.

Finalmente, enfatizó la necesidad de alinear los objetivos de los tres niveles de gobierno para crear ciudades sustentables con el medio ambiente.