Desapariciones y abusos policiales, focos rojos en DH

Especialistas advierten incremento de violaciones a los derechos fundamentales favorecidas por la impunidad y el ambiente de violencia.

Guadalajara

"Aquí también hay desaparecidos", afirmaba la pancarta de una mujer reclamando por su hija adolescente junto a otros familiares, buscando la atención de alguien entre las miles de almas que la semana pasada se congregaron en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. Un llamado de auxilio en este escenario donde se replicaron marchas, manifestaciones de todo tipo y pronunciamientos, a propósito de los 43 estudiantes normalistas desaparecidos en Guerrero; pero también de muchas, miles de personas -sobre todo jóvenes- que han entrado en esa categoría: ‘Desaparecidos’. Sólo en Jalisco suman 2 mil 300 personas, según la cifra oficial que replican organizaciones civiles, la cual equivale a borrar de golpe a un poblado entero.

“Las desapariciones, el feminicidio y la violencia contra la mujer se cuentan entre los más graves problemas que enfrenta hoy la entidad jalisciense en materia de derechos humanos”, señaló el investigador del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Occidente (ITESO), Carlos Peralta Varela, quien comienza por reflexionar sobre esto último.

“El tema de violencia de género es grave… Hay diferencias  notables entre las cifras de feminicidio de las organizaciones civiles y el Instituto Jalisciense de las Mujeres, pero aún en este debate se reconoce que existe el problema. Sin embargo, si solo hay un caso resuelto ¿qué pasa con las otras víctimas, sean 160 o 50? Hay que trabajar más para que se pueda atender la problemática de fondo”, expuso el también coordinador del Programa Institucional de Derechos Humanos y Paz del ITESO.

Con Peralta coincide la investigadora de la Universidad de Guadalajara, María Guadalupe Ramos Ponce, quien destacó que “los feminicidios y desapariciones violan el derecho fundamental a la vida y a la integridad personal de las mujeres… son violaciones graves alentadas por la impunidad. En los dos últimos años no hay más que una persona purgando una sentencia por un feminicidio, un mensaje que deja claro que no va a pasar nada si matan a una mujer… Y no hay nadie juzgado y sentenciado por una desaparición, cuando tenemos evidencia de trata de personas y de explotación sexual en el estado”.

Muy lejos de los conflictos de Iguala, la jovencita reclamada por sus familiares en la FIL es vecina de Zapoltitic, un municipio al sur de Jalisco y tiene el perfil de cientos de chicas desaparecidas por estas tierras: es joven, es agraciada.

“El tema de los desaparecidos es un problema que venimos arrastrando desde hace tiempo y que ha cobrado atención este año, a partir de lo sucedido con los normalistas de Ayotzinapa, pero hay casos que tienen años aquí en Jalisco, madres que buscan a sus hijos aquí en Jalisco y que no han encontrado una respuesta por parte de las autoridades”, añadió Carlos Peralta.

Para el entrevistado, las omisiones y la impunidad tienen relación con la multiplicación de víctimas de desapariciones. “No se resuelven los casos y a pesar de que hay más programas, más institucionalidad, la queja cotidiana es que la gente no se siente atendida. No hay avances en las investigaciones, no se les informa, se quedan en un limbo”, comentó.

TORTURA Y ABUSOS POLICIALES

En Jalisco, otro foco rojo que enumeró el coordinador del Programa Institucional de Derechos Humanos y Paz del ITESO es la recurrencia de los abusos policiales, que incluyen el uso excesivo de la fuerza y la tortura.

“La práctica de la tortura se ha negado en la Fiscalía, es una constante. Este año tampoco tenemos ningún caso que haya sido llevado a la Corte por tortura y menos sentenciado... pero tenemos quejas y hasta recomendaciones de la Comisión Estatal de Derechos Humanos. Y en ese contexto, hay varias quejas por el uso excesivo de la fuerza ahora también contra la Fuerza Única. ¿Hasta cuándo vamos a tener policías que abusan porque no tienen otros mecanismos de investigación, porque no tienen capacidades y habilidades para realizar su trabajo? Se crean policías que nos van a resolver el problema y al contrario, pareciera que lo recrudecen”, sostuvo.

¿En materia de derechos humanos en Jalisco hay avances?

“Hay avances, pequeñas y grandes conquistas, sobre todo en favor de grupos vulnerables, discriminados por años, como son las personas con discapacidad, los enfermos de VIH”, respondió Peralta, pero de frente se alzan otras violaciones a derechos fundamentales.

DEFENSOR PÚBLICO

En 2014, hasta el pasado 4 de diciembre, se han presentado 11 mil 653 quejas por presuntas violaciones a derechos humanos cometidas por autoridades. Como es habitual la mayor parte son en contra de corporaciones policiales.

“Desde luego que es parte de lo que está sucediendo en todo el país. Si hay más actividad de las instituciones de seguridad pública, lo lógico es que existan más quejas, porque hay más operativos y hay más inconformes…  Sin embargo, los parámetros nos indican que (las quejas contra corporaciones policiales) están dentro de la proporción de años anteriores”, indicó el presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco (CEDHJ), Felipe de Jesús Álvarez Cibrián.

En entrevista con MILENIO JALISCO, admitió que los problemas vinculados con la violencia, el crimen y la impunidad han detonado gran activismo. Del otro lado, destacó cambios importantes, positivos, entre la población. La mayor cultura de la denuncia y el reconocimiento de otras violaciones a derechos humanos, los principales.

“Los temas ambientales antes no se denunciaban, ahora la tercera parte del total de quejas (que se reciben en la Comisión) son de asuntos ambientales, o sea tienen que ver con la contaminación del aire, del agua, de los ríos, el ruido, los olores, la basura… todo lo que tiene que ver con medio ambiente representa un 30 por ciento aproximadamente del total de quejas”, detalló.

Cabe acotar que desapariciones, feminicidio, violencia de género, son violaciones originadas por particulares –gran parte de ellas-, por lo cual escapan del registro del organismo estatal de defensoría pública. 

POCA CULTURA DE DENUNCIA EN EL INTERIOR: CEDHJ

Aunque la mitad de la población de Jalisco no vive en la Zona Metropolitana de Guadalajara, sino en los otros 120 municipios del estado, el número de quejas presentadas por violaciones a derechos humanos en estos últimos es ínfimo y no alcanza esta proporción.

De hecho, en los últimos años hay un incremento sostenido de las denuncias en la ZMG que no se repite en los llamados “municipios del interior”, donde incluso las quejas van a la baja, señaló el presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco (CEDHJ), Felipe Álvarez Cibrián.

“La cultura de la denuncia no levanta. Las quejas que se dan son en la zona metropolitana… tenemos cuatro oficinas nuevas y son ya nueve oficinas regionales, pero si usted revisa nuestros números de quejas en las oficinas regionales son muy bajos. Es algo en que no hemos podido avanzar, nos hace falta crear más áreas de capacitación, incrementar los números… la gente no conoce los derechos, no tiene cultura de denuncia, hay mucho abuso de las autoridades”, dijo el Ombudsman.

Para Álvarez Cibrián este tema “es el mayor rezago que tiene la Comisión Estatal de Derechos Humanos”. Admitió que puede haber poca confianza en las instituciones y hasta temor a denunciar en algunos municipios, pero a su juicio, priva el desconocimiento.

La CEDHJ no tiene oficina en todas las regiones. Busca aumentar su presencia con la apertura de dos más en las álgidas regiones Sureste y Sierra de Amula, lo que está sujeto a la aprobación de presupuesto.