Desalojan a 200 presuntos invasores en Atizapán de Zaragoza

Dejó un saldo de 39 lesionados, 26 detenidos y varias casuchas destruidas, daños a vehículos particulares y puertas derribadas.
Participaron cientos de policías antimotines.
Participaron cientos de policías antimotines. (Antonio López)

Atizapán de Zaragoza

Cientos de policías antimotines armados con toletes y gases lacrimógenos, desalojaron a 200 presuntos invasores de los parajes Las Cruces y Loma Larga en el cerro La Condesa del municipio de Atizapán de Zaragoza, lo que dejó un saldo de 39 lesionados, 26 detenidos y varias casas destruidas, daños a vehículos particulares y puertas derribadas.

Desde las seis de la mañana del miércoles, se desplegó el operativo en donde los uniformados y trabajadores ingresaron al paraje para desmantelar casas de las familias que sorprendidas clamaron frenar las acciones, pero no fueron escuchados.

Los granaderos lanzaron gases lacrimógenos y sacaron con la fuerza de sus toletes a las familias de sus casas; hombres que se resistieron fueron arrastrados hasta el exterior de las viviendas y golpeados por la policía.

"No exhibieron orden de desalojo, decían que los predios pertenecen a la inmobiliaria Frisa y que teníamos que desocupar los lotes", expuso una de las desalojadas. Argumentó que los predios donde armaron sus viviendas, fueron donados por comuneros de Atizapán a familias locales y se extienden en un área de aproximadamente siete hectáreas.

El operativo se extendió a casas bien construidas de la colonia San Martín de Porres, adyacente a los parajes del cerro La Condesa, donde derrumbaron puertas y zaguanes de tres casas, lo que provocó temor en sus ocupantes.

Uno de los desalojados, que dijo pertenecer al Movimiento Nuevo J.E Cuana del PRD, dijo que los policías buscaban a la líder, Lucía Díaz Pérez, pero no la encontraron.

Un aproximado de 26 personas fueron trasladadas al Centro de Justicia de Tlalnepantla, donde los mantuvieron detenidos hasta pasadas las seis de la tarde, sin que se proporcionará información a sus familiares de su situación legal.

"Nos trataron peor que a delincuentes. Fue una tranquiza muy fea. No puedo creer lo que paso", dijo Socorro Sánchez Gutiérrez, padre de familia.

RAM