Derogación de reglamento no cancela construcciones en Ruta del Vino

La falta de ordenamiento deja abierta la posibilidad de que se instalen desarrollos y mantiene latente el riesgo de que no se respete la vocación agrícola en el valle, advierten vitivinicultores
La Ruta del Vino en el Valle de Guadalupe
(Archivo Milenio)

Ensenada

La revocación del reglamento de la Ruta del Vino no impide que se establezcan desarrollos turísticos e inmobiliarios en la zona agrícola del Valle de Guadalupe, ubicado al noreste de Ensenada; vitivinicultores advierten que la falta de agua es un problema adicional, pero que tampoco inhibe ese tipo de construcciones.

El presidente de la Asociación de Vitivinicultores de Baja California, Hugo D'Acosta, señaló que al dejar sin efecto el reglamento que aprobó el Cabildo encabezado por el exalcalde Enrique Pelayo Torres, la región carece de un ordenamiento, y deja abierta la posibilidad de que no se respete la vocación agrícola de la región.

La asociación Provino cerró un ciclo el pasado 5 de febrero, cuando el ayuntamiento de Ensenada dejó sin efecto el Reglamento de Zonificación y Uso de Suelo para los Valles Vitivinícolas. Rechazaba la construcción de desarrollos y había reclamado la intervención de las nuevas autoridades estatales y municipales.

D'Acosta dijo que el conflicto con el desarrollo inmobiliario "Olivares", promovido por el grupo Lagza, es una muestra de lo que está sucediendo en el valle, porque, consideró, hay gente que compra terrenos ahí y está haciendo mal las cosas.

"Necesitamos que no acabe en una decisión de escritorio sino que todas las acciones tengan alguna consecuencia. Creo que uno de los grandes problemas de este país es que como no hay consecuencia, la gente sigue haciendo las cosas que están fuera (de la ley)", replicó.

Mientras, conforme aumenta la actividad vitivinícola en Valle de Guadalupe, también crece el interés de inversionistas por adquirir tierras con potencial agrícola para edificar desde viviendas y vinícolas, hasta redituables negocios que con frecuencia contravienen la vocación de la zona.

Para los productores de vino es innecesario un nuevo reglamento porque desde 1995 el Instituto Municipal de Investigación y Planeación (IMIP) otorgó al Valle de Guadalupe la vocación de uso del suelo agrícola en el corredor vitivinícola asentado en el Programa de Reglamento de Zonificación, elaborado en coordinación con Secture y Sidue.

Álvaro Ptacnik, presidente de Provino, advirtió que el movimiento debe continuar porque la lucha por el valle aún no termina, por que deben vigilar que los propietarios de los terrenos respeten las leyes y desarrollen conforme a la vocación del área.

"Vamos a estar muy garantes de la vigilancia y de la claridad con la cual se hagan todas las cosas para que se cumpla con la legalidad y con el respecto a las cosas. Nos ayuda mucho esta solidez que se dio a todo el sector que nos unió y que en esa misma forma estaremos atentos a desarrollar mejores cosas para la zona y para Ensenada, soportados en la academia, la técnica, la consulta, la participación y en la apertura", se comprometió.

Se pronunció por un desarrollo sustentable y armónico con la vocación de la zona y convocó a la comunidad a seguir con el movimiento ciudadano "Por un Valle de verdad".

Una medida de presión de los integrantes de Provino hacia el gobierno municipal fue anunciar la cancelación de la edición XXIV de las Fiestas de la Vendimia, pero una vez revocado el reglamento las casas productoras de vino reanudaron la organización de sus eventos.

Un problema que amenaza la estabilidad agrícola en el Valle de Guadalupe es la falta de agua que, en los últimos meses, se intensificó debido a la sobreexplotación de los mantos acuíferos y los bajos niveles de precipitación.

La poca reserva de agua inhibe el desarrollo agrícola, pero al mismo tiempo afecta a pobladores de las delegaciones que integran el Valle de Guadalupe e incluso de la misma zona urbana de Ensenada, quienes enfrentan las consecuencias del crecimiento de la industria vinícola y ven limitado su abasto de agua.

La Comisión Nacional del Agua (Conagua) proyecta enviar aguas tratadas de Tijuana al Valle de Guadalupe, situación que debe consultarse entre los habitantes, consideró Ptacnik.

Ubicada a 30 minutos de la ciudad de Ensenada, la Ruta del Vino es una de las pocas regiones del país con clima mediterráneo que permite el cultivo de variedades de uva que produce el 90 por ciento del vino nacional.

La extensión del Valle de Guadalupe es de 42 mil 770 hectáreas, de las cuales 10 mil están ocupadas y casi 33 mil corresponden a superficie rústica.

El Valle de Guadalupe es la zona más conocida de la Ruta del Vino, pero está integrado por los poblados Francisco Zarco, Ignacio Zaragoza y El Porvenir, así como San Antonio de las Minas. Se localiza a unos 130 kilómetros al sureste de Tijuana.

La revista "Life & Style" pone a Baja California como una de las mejores opciones para visitar este 2014. Menciona el Valle de Guadalupe entre los mejores lugares para visitar, alojarse y comer, y lo más importante, degustar vinos excelentes. Los vinos de Ensenada han ganado reconocimientos internacionales durante décadas, al igual que los quesos que se producen en la misma región.

En un recorrido hecho por Milenio alrededor del Valle de Guadalupe y toda la Ruta del Vino, se constató que, además de negocios de primera necesidad como tiendas de abarrotes, ferreterías y gasolineras, proliferan los jardines para fiestas, áreas para conciertos masivos, centros recreativos, desarrollos habitacionales con albercas, canchas de tenis, fútbol rápido y albercas, que demandan una importante cantidad de agua y químicos para mantenerla.