CRÓNICA | POR IMELDA TORRES

“Ni Derechos Humanos es una dependencia confiable”

Desde hace casi tres años busca a su hija, tres sobrinos y su hermano desaparecidos en la Valles–Mante.

Su hija y tres hermanos desaparecidos.
Su hija y tres hermanos desaparecidos. (Imelda Torres)

Ciudad Valles

El camino que ha tenido que seguir Graciela Pérez Rodríguez en la búsqueda de sus seres queridos la han hecho decepcionarse de las dependencias de gobierno, de que le cierren puertas en su cara y recibir como respuesta del funcionario, que ese trabajo no está dentro de su competencia, pero lo que más decepción y frustración le ha provocado, fue darse cuenta que la Comisión Nacional de Derechos Humanos defiende más a los delincuentes que a las propias víctimas.

Graciela sufre el dolor de no saber el rastro de su hija Milynali Piña Pérez, sus sobrinos Aldo de Jesús Pérez Salazar, José Arturo y Alexis Domínguez Pérez, así como de su hermano Ignacio Pérez Rodríguez desde el 14 de agosto del 2012 cuando regresaban de un viaje a la frontera y circulaban de Ciudad Mante a Ciudad Valles.

Este viernes estuvo en la reunión convocada por la Comisión Estatal de Derechos Humanos con familiares de personas desaparecidas, que fue la primera vez que coincidían y conocían sus casos entre sí.

"Mi experiencia no ha sido muy buena con Derechos Humanos porque he visto casos donde le dan más poder a la delincuencia, a pesar de que se supone que tenemos una ley de víctimas y que deberíamos ser más protegidos pero al contrario, pareciera que los derechos humanos están en nuestra contra", expresó, al recordar que la madre de un joven desaparecido fue denunciada por un presunto delincuente encarcelado, porque ésta le gritó exigiéndole le diera el paradero de su familiar.

Dijo que las instituciones gubernamentales carecen de confiabilidad, pues incluso se ha dado cuenta que hacen mal uso de sus datos personales y probablemente los faciliten a la misma delincuencia.

"En la búsqueda de mi hija hemos hecho de todo, yo creo que nos falta inmolarnos ante alguna autoridad, pero precisamente no tenerla es lo que me ha dado más fuerza, una cosa es la investigación y búsqueda que por ley debe hacerse y otra la consignación de delincuentes.

En el caso de San Luis Potosí me llama la atención que es la primera reunión, yo en Tamaulipas batallé mucho para juntar a las familias, empecé yo sola, después fuimos ocho familias y ahorita somos 80que nos reunimos cada mes con las autoridades, hacemos que mínimo se sienten y escuchen nuestros casos, nuestras historias.

Nos une el dolor y las víctimas yo creo que no somos nosotros, son nuestros seres queridos que están desaparecidos y por ellos debemos seguir luchando, así nos lleve la vida".