REPORTAJE | POR LETICIA ÁNIMAS

Denuncian internos, corrupción al interior del cereso San Miguel

Cuotas por recibir visitas, entre las quejas

Son los encargados de la seguridad en el penal, los que venden los teléfonos celulares a los internos, quienes para poder conservar los aparatos deben pagar mes tras mes una cuota de 3 mil pesos y si alguien se atrasa se les decomisa

Denuncias y firmas de reos.
Denuncias y firmas de reos. (Foto: Especial)

Puebla

Cuotas por recibir visitas, por un dormitorio menos incómodo, por tener teléfonos celulares, por la apertura de un negocio y hasta por pasar lista, se cobran a los internos del Cereso de San Miguel en Puebla quienes denunciaron que en estos actos de corrupción están involucrados desde la directora general de Ceresos hasta los custodios.  
Mediante varios documentos dirigidos al gobernador del estado Rafael Moreno Valle y hechos llegar a este medio a través de sus familiares, los internos aseguraron que en las irregularidades participan tanto la directora general de Centros de Reinserción Social del estado de Puebla, Lilia Verónica Cruz, hasta el subdirector de administración del penal Gastón Santiago Arano Guerrero.
La queja en la que se detallan los cobros mensuales está dirigida además a Eukid Castañón Herrera, secretario de la Contraloría y ya fue recibida en la Dirección General para la Atención de Delitos Cometidos por Servidores Públicos, según consta en una copia sellada de la misma.
En la documentación se asegura que la directora de Ceresos “recibe la cantidad de 50 mil pesos de manos del concesionario interno de la Coca-Cola con el fin de realizar mejoras en el inmueble, pero hasta el momento ese mejoramiento no ha llegado” y apuntaron que cada botella de refresco “que afuera vale 10 pesos, en el interior se vende en 14 pesos”.
En la lista se incluyó al director del Cereso de San Miguel, Jorge Roberto Montes; al subdirector de Seguridad Interna, Miguel Ángel Matamoros; al jefe General de Seguridad, Mario Espinosa y al jefe del área Laboral, Moisés Hernández.

COOPERACHA A LA FUERZA

Los sábados y domingos “se cobran 20 pesos por cada persona que ingresa a la visita” y cerca de 90 internas que ocupan “la estancia de ingresos”, deben pagar “mil 300 pesos por mes” para permanecer ahí, lo que les garantiza estar en un lugar “menos incómodo” y sólo lo comparten con hasta “cuatro personas”.
Quienes no pueden pagar “la renta” de ese tipo de habitación en el penal viven con otras 15 ´personas y muchas veces tienen que dormir hasta en el baño, parados o sentados.
Los reos aseguraron que algunos custodios son los encargados de cobrar las cuotas y saben del manejo del dinero en el penal, razón por la que gozan del privilegio de no ser rotados en sus áreas de trabajo, “lo que puede ser constatado fácilmente por los mandos de la Secretaría de Seguridad Pública”
Son estos los que cobran a los internos entre cinco y 10 pesos por personaal momento del pase de lista, 48 mil pesos al mes, si se multiplica la primera cantidad por los 3 mil 200 internosde San Miguel. “Es una cooperación que a fuerzas, todos debemos de pagar”, dijeron.
En el Cereso de la capital poblana hay 250 negocios,la lista incluye los nombres de sus propietarios, pero sólo una cantidad “muy pequeña”, pagapor sus derechos de apertura y funcionamiento a la Secretaría de Finanza entre 50 y mil peso; “pero la mayoría paga su “cuota a la Subdirección Técnica de la que es titular Irma Fonseca Sánchez y no hay constancia del destino del dinero ni recibos de por medio”.
Cuando alguno de los reos que tiene alguna concesión “la Licenciada Lilia ordena su traslado para quedarse con las concesiones y poderlas volver a vender”Hay diferentes precios que van de los 10 mil a los 20 mil pesos o más, “según sea el giro del negocio”.

HOTELAZO

Para dormir cómodo y tranquilo en este penal también hay que hacer un gasto. El dormitorio “P” es considerado el mejor de la cárcel y es “administrado” por un interno conocido como el “abogado Pacheco”, a quien se le concesionó el negocio, aunque no aclaran cuánto cuesta estar ahí, pero sí que cobra 30 pesos a la semana por el uso del agua.
Mientras que una habitación en el dormitorio “M” cuesta 4 mil 500 pesos al mes y en el “N” 3 mil 500 y si solamente se necesita un cambio de dormitorio se deben pagar 500 pesos.
Aunque tampoco dan mayores datos, los internos denunciaron que se han registrado algunas muertes por la “mala atención médica, porque no ha medicamentos y si es que se requiere de un traslado, no hay gasolina, por lo que los mismos internos se deben cooperar para el combustible”.
Al final del documento advirtieron que de no tener la respuesta esperada del gobernador del estado, acudirán a la Presidencia de la República, a los medios de comunicación nacionales y a instancias internacionales de derechos humanos, “porque las locales se han declarado incompetentes ante la normatividad interna de los penales”.

UN MES EN CELDA DE CASTIGO, SANCIÓN POR QUEJAS

Recluido por casi un mes en una celda de castigo, permaneció César Pérez Saldaña, interno del penal de San Miguel en la ciudad de Puebla luego de presentar una denuncia por presuntos actos de corrupción de la subdirectora técnica Irma Fonseca, aseguraron algunos de sus compañeros mediante un documento hecho llegar a esta redacción.
Tras solicitar la investigación de los hechos que consideran como una violación a los derechos de Pérez Saldaña, indicaron que la venganza se dio luego de que éste enviara una queja en contra de la funcionaria a la Dirección General para la Atención de los Delitos Relacionados con los Servidores Públicos.
La denuncia del interno, dirigida al titular de la dependencia estatal, Benjamín Albores Manzo, fue recibida el pasado 25 de octubre y luego de que los directivos del Cereso de San Miguel se enteraron, el quejoso fue castigado.
De acuerdo con el documento Irma Fonseca canceló la concesión para la venta de abarrotes a Pérez Saldaña, quien se encuentra recluido por los delitos de cohecho, robo calificado de vehículo y robo calificadoel 27 de septiembre de este año.
Ese día, el comerciante recibió una notificación del jefe del Área Laboral Moisés Hernández “de parte de la licenciada Irma de que si quería seguir vendiendo, debía pagar 150 mil pesos y tenía que resolverle en ese mismo día”, pero al no contar con esa cantidad Pérez Saldaña le ofreció “50 mil pesos”.
Se indicó que la oferta la hizo a la propia Irma Fonseca y el interno le pidió además que le diera el número de una cuenta bancaria a su nombre, pero la funcionaria le respondió: “qué crees que soy pendeja, el dinero es en efectivo”, y exigió que saliera de su oficina.
El día 5 octubre fue llamado una vez más por la funcionariapara preguntarle si había reunido el dinero, de lo contrario tendría que dejar la concesión de venta de abarrotes, cremería y salchichonería. El interno respondió que no lo tenía.
Irma Fonseca le habría dado 15 días para desocupar el área donde guardaba su mercancía y le prohibió recibir la camioneta con los abarrotes, por lo que además tuvo una pérdida de 9 mil pesos en productos que ya había pagado.
Pérez Saldaña agregó en la denuncia que mes tras mes pagaba mil pesos a la Secretaría de Finanzas para el funcionamiento de su local, pero todos los recibos le fueron decomisados por la subdirectora técnica y solamente se quedó con una copia fosfática del último pago.
En el documento, el quejosos hace notar que Irma Fonseca se distingue por ser “una persona prepotente y grosera, además de que desde que llegó al cargo, en junio de esta año ‘el entre’ se ha incrementado al doble”.