Denuncian brigadas “fantasma” vs incendios

Propietarios de bosque y un comité de protección de Colotlán señalan carencias en la conformación de grupos de combate de siniestros.
El incendio en el que murió el indígena wixárika ocurrió el 25 de mayo.
El incendio en el que murió el indígena wixárika ocurrió el 25 de mayo. (Milenio)

Guadalajara

La muerte del indígena wixárika Marcelo Díaz Zavala, un infortunado, mal equipado y deficientemente capacitado combatiente de incendios forestales de la región norte de Jalisco, al tratar de apagar un incendio en los bosques de la Sierra Madre Occidental, generó ayer un reclamo generalizado en la sesión del Consejo Estatal Forestal y de Suelos (Coefys), a cuyo presidente, Mario Aguilar Hernández, se le entregó una carta en que se ofrecen detalles que cuestionan el optimismo que sobre el tema mostraba el gobierno de Jalisco apenas un días atrás.

Tanto la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial del estado (Semadet), como la gerencia estatal de la Comisión Nacional Forestal (Conafor), destacaban en una conferencia de prensa, la mañana del jueves 28 de mayo, que desde el 1 de enero se habían acumulado  177 incendios sobre 3,336 hectáreas, “es decir, 52 por ciento menos afectaciones que en 2014 [cuando se registraron] 6,957 hectáreas; y 91.7 por ciento menos superficie quemada que en 2013 [cuando se registraron] 40,322 hectáreas” siniestradas.

La información oficial de la víspera indicaba que “se han invertido 28.5 millones de pesos en diversas acciones preventivas y de combate para la atención de incendios forestales en Jalisco, las cuales iniciaron en noviembre del año pasado como la construcción de brechas corta fuego -246 km-; mantenimiento de brechas cortafuego y caminos -299 km-; limpieza de derechos de vía -80 km- […] Para hacer frente al combate y manejo del fuego Jalisco cuenta con 74 brigadas forestales conformadas con personal de la Semadet, la Conafor, áreas naturales protegidas, Unión de Asociaciones de Silvicultores del Estado de Jalisco y de las unidades de protección civil municipales. Además, en esta temporada de incendios se cuenta con 830 brigadistas capacitados, dos helicópteros y una avioneta equipados para hacer descargas de agua, así como trece torres de vigilancia en operación”.

Pero ese beneficio no ha llegado, aparentemente, a la región norte, que con poco más de 10 mil kilómetros cuadrados, ocupa el primer lugar de Jalisco en existencias de bosque.

“… a la fecha existe una total desorganización operativa a pesar de que las asociaciones civiles […] han reportado tener una gran cantidad de brigadistas equipados y con sistema de radiocomunicación, las cuales se ha comprobado que estas son fantasmas” (sic), señala la carta firmada por el gobernador tradicional de Tuxpan de Bolaños, Juventino Carrillo de la Cruz, y en representación del Comité de Protección y Fomento Forestal Norte de Jalisco, José López Díaz.

El evento en que murió el comunero fue el pasado 25 de mayo en la comunidad indígena de San Juan de los Potreros, de Chimaltitán, “el presidente de bienes comunales, Salvador Bautista Miramontes, acudió al Centro Regional de Incendios Forestales en Colotlán, para solicitar apoyo […] después de que no localizara los combatientes que según la Unión de Silvicultores del Norte de Jalisco se tienen en esa comunidad –seis brigadas de diez elementos cada una- […] resultaron ser inexistentes, sólo una persona y su suplente la integran... ”.