Denuncian agresiones contra niña por no dejarse copiar

La pequeña de ocho años estudiaba en la escuela primaria “Antonio I. Villarreal”.

Monterrey

La pequeña Tania guardó coraje y tragó saliva, más con cierto temor e impotencia que con vergüenza. Pero cuando por fin se decidió a denunciar la agresión, esa escasa confianza se vino abajo: los docentes no la apoyaron.

Desde octubre pasado, al cursar el tercer año de primaria en la escuela “Antonio I. Villarreal”, en la colonia Acero de Monterrey, Tania comenzó a recibir agresiones físicas por parte de un compañero, al no permitir que copiara de su examen.

Al ser agredida, la niña de ocho años, quien poseía los primeros lugares de su escuela, denunció el hecho ante su profesora. La primera vez hubo sanción, a la segunda, ya no.

“Yo acudí a la escuela para ver por qué mi hija tenía moretones en los brazos, y me sorprendí cuando la directora me aseguró que mi hija mentía, que tenía testigos, que al revisar los hematomas, éstos no existían”, señaló Jorge López, padre de la niña.

López acudió en diversas ocasiones al plantel y lejos de recibir apoyo, recibía confrontación.

No hubo más remedio que acudir a la Secretaría de Educación de Nuevo León, pero le bastaron tres búsquedas con la titular, Aurora Cavazos, para darse cuenta que no sería recibido. Hoy, a siete meses de la agresión, sigue sin ser atendido.

“No me quedó otra opción que llevar a mi niña a la Comisión Estatal de Derechos Humanos, quienes hasta dictamen médico le hicieron. Le encontraron moretones y maltrato psicológico, a pesar de que los directivos lo niegan”, expone López.

Ante la falta de atención de la autoridad, la opción que optó la familia de Tania fue, a medio ciclo escolar, cambiarla de plantel.

“Mi hija va mejorando en la nueva escuela, recuperó calificaciones y comienza poco a poco a socializar, pero la directora comenzó a cambiar testimonios, buscando que la familia del niño agresor diga que yo soy agresivo. Prefiere con eso la directora, cuidar su plaza y su empleo que haberlo hecho bien desde un principio”, señala.

López asegura que hay al menos tres casos más de acoso escolar sin ser denunciados en la primaria “Antonio I. Villarreal”.