Defensores del Nixticuil "recibirán" a Pablo Lemus

El salvabosque entregará pliego de peticiones al nuevo edil, pero hace balance negativo de su antecesor.

Guadalajara

El Comité Salvabosque El Tigre II, ha convocado a la opinión pública para presentar su pliego de peticiones al alcalde de nuevo ingreso en Zapopan, Pablo Lemus Navarro, en busca de que por fin se pueda consolidar la defensa del área natural protegida, presa entre intereses inmobiliarios de gran calado.


Tal presentación se realizará el próximo lunes 5 de octubre, pero a la par, han difundido su balance sobre los tres años, recién concluidos, del priista Héctor Robles Peiro, a quien ven como el mayor enemigo de la conservación de la naturaleza y la preservación de los bienes públicos.

“… su paso solo fue provocando muerte y dejando compromisos sin cumplir en Bosque El Nixticuil. Aunque todos los gobiernos que han pasado por Zapopan han sido, sin excepción, cómplices del avance de la ciudad sobre el bosque, las agresiones contra el mismo y a quienes desde los barrios lo defendemos se agudizaron en los últimos tres años”, señalan en un lapidario juicio que le hicieron en un comunicado los miembros del colectivo.

Ejemplos:  “En noviembre de 2012 el alcalde aseguró: ‘vamos a velar por que todas las áreas naturales y protegidas se mantengan sin estar desarrolladas… el municipio tiene un sinfín de herramientas para poder proteger las áreas naturales, no solamente con los planes parciales, sino también con evitar licencias de construcción, de urbanización, de habitabilidad”; un mes después, en diciembre de 2012, “aprobó las licencias de construcción para dos nuevas fases del Megaproyecto Mirasierra-Sendas de Zapopan que ha significado la destrucción de una parte del bosque de encino-pino del Nixticuil y zonas agrícolas del Valle de Tesistán”.

También permitió “que la Universidad Autónoma de Guadalajara construyera un complejo de caballerizas y abrieran dos brechas de más de un kilómetro de extensión en medio del bosque”. En 2013 señalan que el edil ordenó arrasar 200 árboles; entre julio y agosto de 2014 “permitió la destrucción de casi 10 mil m2 dentro de una zona del bosque en la que se pretende ampliar el fraccionamiento Los Guayabos”. En octubre del mismo año, se arrojan toneladas de asfalto a una cañada del bosque; en febrero de 2015, tala otros 125 robles derivado del permiso a la constructora Spinelli Corporation. Después se intentó intimidar a los quejosos.

“El gobierno de Robles no solo fue el más agresivo, sino que se retira con cinismo y los bolsillos llenos de dinero por la evidente corrupción y colusión con las iniciativas privadas de las inmobiliarias e instancias federales y estatales encargadas de proteger el medio ambiente”. El colectivo espera que Lemus Navarro muestre otra cara.