Decisión del gobierno de la República fue acertada

El vicario de la Diócesis de Ecatepec, Blas Flores Montes, aseguró que sin duda con esto se evita una escalada de violencia mayor.

Ecatepec

El vicario de la Diócesis de Ecatepec, Blas Flores Montes, aseguró que la decisión del gobierno federal de enviar a las fuerzas armadas al vecino estado de Michoacán fue motivada por la "difícil situación" en esa entidad y es "acertada" pues sin duda con esto se evita una escalada de violencia mayor.

Asimismo, sobre un eventual "efecto cucaracha" debido a las acciones del Ejército, el representante eclesiástico sostuvo que los integrantes del crimen organizado "son como ratas y gatos que si se sienten acorralados van a tratar de huir a otros lugares", de ahí la necesidad de que el gobierno estatal esté alerta para que no se convierta en refugio de delincuentes para que continúen con sus ilícitos.

"Por lo que se ha visto, la situación estaba ya muy difícil; el hecho de que los civiles hayan tomado las armas organizando grupos de autodefensa habla de eso", dijo Flores Montes.

Sin embargo, consideró que este fenómeno de la autodefensa no debió de haberse dejado crecer pues dentro de todo lo que se hizo "hubo intervención, una iniltración de grupos delictivos y todo eso se convirtió en un caos y ya no se sabía si eran grupos de autodefensa, con ciudadanos defendiéndose, o bandas criminales escudadas en ese movimiento social”.

Por ello, “me parece bien que el Ejército haya entrado a desarmar civiles porque si esto seguía creciendo, la violencia desde luego iría aumentando y eso hay que evitarlo”.

Por otra parte, Blas Flores comentó que las autoridades estatales hablan de “blindaje” en los límites del territorio para impedir que la intervención del Ejército en Michoacán derive en el “efecto cucaracha”, y el crimen traslade su campo de acción a suelo mexiquense, pero los delincuentes “son como ratas y gatos”, que al verse acorralados buscan donde continuar con su actividad ilegal, por lo cual no está demás extremar precauciones.

Pidió a la comunidad católica “hacer mucha oración por toda esa gente que se dedica a delinquir y a distribuir droga envenenando a la juventud y las  personas para que se retiren, que dejen de hacerlo y su actividad, que es muy nefasta pues se lucra envenenando a la sociedad, vaya disminuyendo en el país, en vez de aumentar”.

También llamó a las familias a hacerse responsable de la formación de sus hijos.