El Danzón, la música que les devuelve alegría y vida

Para los abuelitos el bailar danzón no solamente representa un pasatiempo o distracción, sino que también representa su salud mental y física.
Bailar les ayuda a tener una actividad física y también como forma de entretenimiento.
Bailar les ayuda a tener una actividad física y también como forma de entretenimiento. (Especial)

León, GTO.

De fondo se escucha "Perfume de Gardenias" al son del danzón. Solos o acompañados, unos 30 abuelitos y abuelitas se preparan para iniciar el baile, una actividad que realizan una vez a la semana en el jardín del Barrio Arriba.

Los bastones y andaderas sobran cuando las parejas se disponen a salir a bailar. Esta actividad que pueden realizar por lo menos tres veces a la semana, les da vida.

"Ya nada más espero estos días para que mis hijos me lleven un rato a bailar con mis amigos y a que ejercite los músculos porque si no voy, se me entumen las piernas", platica doña Lourdes Muñoz mientras camina rumbo al jardín. A sus 76 años, bailar es una de sus alegrías más grandes.

Ella camina desde su casa que se ubica en la colonia Obregón hasta el Barrio Arriba. La distancia le parece corta porque sabe que acudirá a bailar danzón, lo cual le sirve como distracción.

Los lunes, miércoles y viernes se convierten en días clave para estos eventos, los adultos mayores pueden ir al Jardín del Barrio Arriba, la explanada del Templo Expiatorio y el jardín de San Juan de Dios y recibir una terapia de danzón.

Sin prisas, los abuelitos se mueven al compás de este ritmo de origen cubano de un lado a otro y sin perder la coordinación en los pasos.
Los abuelitos confirman que el bailar danzón le sirve como terapia que les ayuda en su bienestar físico y mental.

"Más que un baile, representa un analgésico para el estrés que nos genera algunos estragos del envejecimiento" aseguró Lourdes.

Lo que más agrada a los abuelitos de bailar danzón es la cantidad de personas con las que interactúan, además de hacerse un bien propio, les sirve para olvidar sus problemas.

Filemón Rivera, de 72 años, es otro gustoso admirador de este ritmo cubano, quien además lleva 3 años asistiendo al baile.

"Yo estaba en depresión, no quería salir de mi casa, no comía, no hablaba con nadie, no tenía amigos, tenía problemas legales y mi esposa había fallecido, así que me cerré completamente a todo, hasta que mis hijos decidieron llevarme a ver este 'zapateo', me llamó la atención que personas de mi edad lucieran bien cuando bailaban danzón, entonces decidí unirme a ellos y ahora no me pierdo ni uno", explicó entre risas.

Beatriz, una señora de 70 años de edad, asiste cada lunes al danzón en el Jardín del Barrio Arriba.

'Bety', como la llaman sus amigos, testificó que para ella es una gran distracción el salir de su casa a convivir con otras personas y aprovechar para 'echarse un danzoneo'.

"Hubo un momento en el que tuve depresión, pero después una amiga me invitó a venir y fue así como descubrí este baile que nos permite ejercitarnos a nosotros los adultos mayores y decidí unirme sobre todo porque es muy barato y no me genera gastos mayores y sí me da mucha alegría", indicó.

Esta actividad resulta muy barata para los asistentes, ya que sólo les cobran 6 pesos por la silla donde esperan a que su pareja de baile u otras personas que llegan al lugar las saquen a bailar.

Se ha comprobado que esta actividad es un antidepresivo natural, no solamente para las personas de la tercera edad sino también para adultos, jóvenes, niños y personas con capacidades diferentes que con sólo bailar, vuelve la alegría a su vida.