Despiden con homenaje a cronista de Altamira

Familiares, amigos, cronistas, funcionarios y ex funcionarios públicos, montaron guardias de honor y participaron en homenaje realizado a Reynaldo Castillo Portes.
Funcionarios, amigos y familiares despidieron a Reynaldo Castillo.
Funcionarios, amigos y familiares despidieron a Reynaldo Castillo. (Yazmín Sánchez)

Altamira

Dan último adiós a Don Reynaldo Castillo Portes, ex alcalde de Altamira y cronista de la ciudad, a través de un homenaje realizado en la explanada de la nueva presidencia.

Dicho evento fue encabezado por el alcalde, Armando López Flores, su esposa la presidenta del Sistema DIF Esmeralda cabrera de López, así como síndicos y regidores de la actual administración.

Los familiares, amigos, cronistas, funcionarios y ex funcionarios públicos, montaron diferentes guardias de honor y dejaron ofrendas florales como despedida a este personaje que trabajó gran parte de su vida por el bien del municipio.

En primera instancia, se dio lectura a un poema que habla de todas las riquezas que posee la urbe industrial, desde sus recursos como su gente, mismo que a decir de los presentes, era uno de los favoritos del ahora difunto.

Fue la cronista de Ciudad Madero, Carolina Infante Pacheco, quien a nombre de la
Asociación Nacional de Cronistas de Ciudades Mexicanas, de donde Reynaldo fue un miembro distinguido, ofreció las más sinceras condolencias.

"Algunos lo conocieron como funcionario, nosotros como cronista. Don Reynaldo no muere aquí, trasciende a otro plano donde siempre estará vivo en la memoria de su familia, de los amigos, de los cronistas y del pueblo de Altamira que tanto lo quiere".

Por su parte el alcalde de Altamira, Armando López Flores, refirió que este sencillo pero muy significativo homenaje es lo menos que se pudo hacer por un hombre que amo al municipio y que cada vez que hablaba del mismo, se enorgullecía.

"La pérdida de don Reynaldo es un vacío que se queda en Altamira, pero sabemos que contaremos con su recuerdo, lo vamos a extrañar, porque él le ponía la sal y la pimienta a todas las festividades de nuestra ciudad, en donde esté sé que está bien, gracias por todo lo que le diste a Altamira".

El munícipe, resaltó que cuando Castillo Portes ocupó la presidencia, transmitió su sentimiento de orgullo hacia la población en general y los mismos funcionarios que lo acompañaban, lo que ayudó a enaltecer el nombre de la ciudad.

Luego de todas las actividades fue trasladado a pie hacia la parroquia Santiago Apóstol de la zona centro, cruzando el ataúd por en medio de la plaza principal, rodeado de cientos de personas y sus seres queridos.

Por último fue llevado hacia el cementerio municipal en donde se le dio el último adiós mediante la cristiana sepultura.

Cabe señalar que también se contó con la presencia de ex alcaldes, como Pedro Carrillo Estrada y Genaro de la Portilla.