Alumnas de ULSA ganan concurso de cortos del DIF Coahuila

Sandra Flores Guerrero, Leticia Huereca, Gabe Hernández, Ary Hernández Rodríguez y Mariana Luna Cruz, se llevaron el segundo lugar del certamen "Sí a la Educación, no al Trabajo Infantil".
Ganaron el segundo lugar del concurso "Sí a la Educación, no al Trabajo Infantil".
Ganaron el segundo lugar del concurso "Sí a la Educación, no al Trabajo Infantil". (Cortesía ULSA)

Gómez Palacio, Durango

Sandra Flores Guerrero, Leticia Huereca Escobedo, Gabe Hernández Rodríguez, Ary Hernández Rodríguez y Mariana Luna Cruz, ganaron el segundo lugar del concurso de cortometrajes: "Sí a la Educación, no al Trabajo Infantil", organizado por el DIF Coahuila

Su corto de 4:20 minutos de duración muestra a un niño que sin estar consciente plenamente de su realidad, desea en su intimidad estudiar y no ser parte de las estadísticas de infantes que trabajan en Coahuila.

"Voy a seguir luchando para que se prohíba la contratación de menores de edad en los campos agrícolas", señaló la presidenta honoraria del DIF Coahuila, durante la premiación.

"Si tuviéramos hermanos menores que trabajaran en lugar de estudiar, haríamos lo necesario para ayudarlos y se salieran del trabajo. La escuela es algo básico para cualquier niño, en cualquier lugar", dijeron las estudiantes.

Recibieron el premio de la presidenta honoraria del DIF, Carolina Viggiano de Moreira y Jaime Bueno Zertuche, director de la institución.

"Es muy grato ver que fueron un equipo formado por puras mujeres, demostraron que sí se puede y ojalá hubiera muchas universitarias como ustedes en México", recordaron las jóvenes que les dijo Carolina Viggiano.

Se llevaron una cámara fotográfica semi profesional como premio.

En el concurso participaron 18 equipos que trataron de hacer conciencia sobre la necesidad de que los niños no tengan que trabajar.

En el Estado hay 50 mil infantes que laboran y el Estado ocupa el lugar número 22 en esa área, sobre todo en la Zona Carbonífera y la Comarca Lagunera.

 Durante la lluvia de ideas y la estructuración del corto tuvieron el apoyo del maestro Antonio Josué con la dirección de Gabe Hernández y la creatividad grupal para poder conseguir locaciones.

Además de niños para el rodaje y los demás elementos que se necesitaron para trabajar con una sola cámara, sin más elementos técnicos.