Cultura Tének sufre de discriminación

La clase política utiliza a estos grupos étnicos huastecos para campañas políticas, en vez de ayudarlos para que sean autosuficientes.
Tradiciones del pueblo huasteco que corren el riesgo de perderse, denuncian promotores culturales que los visitan.
Tradiciones del pueblo huasteco que corren el riesgo de perderse, denuncian promotores culturales que los visitan. (Cortesía)

Tampico

La cultura Tének, de la zona huasteca, representa a un sector de la población cada vez más desprotegido, el cual ha sido utilizado, no olvidado.

Gilberto Eduardo Rivas Alvarado, fotógrafo y promotor cultural, ha invertido varios años en viajar los fines de semana a diversas poblaciones de San Luis Potosí, como son Huehuetlán, Tancanhuitz, Tanlajás, Aquismón, Xilitla, Huichihuayán y Chununzén, las cuales considera como las comunidades más fuertes de dicha entidad donde se concentra la gente Tének.

De hecho, en Aquismón hay un Monumento a la Madre vestida de forma típica, con su huipil, su petón y su quexquémetl.A su vez, el también promotor cultural José Antonio Cruz observa que Tamtoc, localizada en Tamuín, es la principal ciudad Tének, con 256 hectáreas y una población de 40 mil personas, lo que es equivalente al tamaño de Teotihuacán.

Rivas Alvarado hace cada año hacemos una recepción de juguetes para los niños para entregárselos en diciembre, y quisiera que la gente se integrara para apoyar a estas comunidades. Reafirma que la comunidad Tének ha sido utilizada, no olvidada; si fuera olvidada, no la utilizarían. A él le tocó llevar a representantes Tének a la Ciudad de México, a un evento de campaña de cierto candidato a la Presidencia de la República, allá por 2006.

Aclara que como sociedad tampiqueña, como amigos que van para allá, debe integrarse, agruparse y enseñarlos a pescar, no llevarles tantas cosas.

Se les puede llevarles artesanía, cómo hacerla, cómo hacer la comida, cómo convertir la zona en un sitio turístico internacional, algo donde participe cualquier turista y que deje un dinero para que ellos se apoyen de esa manera y sean autosuficientes.

Hace una advertencia: cuando el turista conoce los poblados Tének, es imposible olvidarlos; en lo particular, afirma supervisar a 200 niños en promedio, de los cuales atiende entre 60 y 80 porque unos van creciendo, pero hay otros desde meses hasta los 15 años. Los apoyos: cuestiones escolares, libros, dulces, chocolates, frijoles.

Pone a disposición del público su teléfono 833 218 2637, así como su página de Facebook, Gilberto Eduardo Rivas Alvarado, para que la gente participe y vaya a colaborar con él y lleven apoyos de manera directa.

Él quisiera que esos viajes fueran onerosos para que, lo que le quede, le sirva para apoyar a esa gente; recuerda que no nos llevaremos nada de este mundo, por lo que la felicidad de una persona Tének agradecida vale más que el dinero.

Reconoce que hay alrededor de 58 pueblos que falta por descubrir, y en su caso solo habla de la huasteca potosina.Y a propósito, hay que revisar el otro lado de la moneda, ahora en la huasteca veracruzana…Abraham López Apolinar, defensor de la comunidad Tenek en Citlaltépetl, Veracruz, ofrece un punto de vista más triste.

Él aprecia que hay mucha discriminación, sobre todo engaños y promesas que ha habido para la sociedad. Los políticos solo benefician a sus conocidos, y al final ellos quedan en la misma situación.

Son entre 15 y 20 mil personas que hablan Tének en esta parte veracruzana. Esta situación se da de años atrás; los políticos en tiempo de campaña vienen y ofrecen, y no cumplen lo que prometen.Les dan a los allegados ahí, a los caciques, los mantienen vivos dándoles sus apoyos, y a la gente que se le ha prometido no se le cumple.

Subraya que se necesita gente con capacidad, que tenga sentimientos, dignidad de decir las cosas como son; por desgracia la gente no lo ve por ese lado. 

Afirma que a la gente que se le promete y no se le da, cuando ven que alguna de esas personas empieza a mover gente para denunciarlos, en automático le dan apoyo para que se calle. 

Él en lo personal ha pasado por esa circunstancia, porque en ocasiones pasadas apoyó a un partido político de izquierda, y le ofrecieron una cantidad que no era mucha para su dignidad: 20 mil pesos.

A su vez, respondió con otra pregunta: ¿Qué habrá para su gente, cuánto le darán? Y les deja esta encrucijada:Digamos que sí apoyan a su partido; ¿los podrán apoyar con una casa-vivienda? Son alrededor de 200, y en cada familia hay hasta cuatro votantes; pero que sea antes de la elección porque después ya no hay nada’. Los que ofrecieron dinero le pensaron, y jamás regresaron.

López Apolinar afirma, con tristeza, que ya no se le ha dado valor a hablar Tének. 

A ellos mismos le causa pena que los escuchen hablar de esa manera, siendo que los apenados debemos ser otros, por no comunicarnos con nuestros nativos huastecos.