Culminan cursos 337 adultos mayores en la UdeG

A tres años de labor, se consolida el modelo del Sistema Universitario del Adulto Mayor.
A tres años de labor, se consolida el modelo del Sistema Universitario del Adulto Mayor.
A tres años de labor, se consolida el modelo del Sistema Universitario del Adulto Mayor. (Mariana Hernández)

Guadalajara

A sus 68 años María Esther Gómez se vio en una ciudad nueva, a donde llegó con su único hijo y nuera. No pensó que hubiera nada para ella en esta capital, pero se encontró que una universidad, la más grande de Jalisco y entre las primeras del país, la Universidad de Guadalajara (UdeG) daba clases para adultos mayores. Se inscribió a los cursos de danza regional, plantas medicinales, huertos urbanos y plantas de ornato y la vida le cambió por completo.

“Para nosotros los de la tercera edad esto es muy gratificante, a mí en lo personal me gusta mucho, siempre querer aprender… Yo soy de la ciudad de México y cuando llegué a Guadalajara busqué en qué me podía ocupar y gracias a Dios vi que había esto. Me tardé tres horas en formarme pero afortunadamente me tocó lugar”, señaló esta madre de un licenciado y abuela de dos nietos.

Este viernes ella fue una de las 337 graduadas de los cursos que imparte el Sistema Universitario del Adulto Mayo (SUAM) de la UdeG en la antigua sede de la Biblioteca Pública del Estado de Jalisco “Juan José Arreola” del núcleo parque Agua Azul. Ahí, muy contenta, recibió su constancia de lo que aprendió este semestre. Y enfundada en traje regional dio muestra de ello, en una exhibición de baile tras el acto protocolario.

Juan Manuel Durán Juárez, coordinador académico del SUAM, resaltó la importancia del aprendizaje continuo en todas las etapas de la vida, incluida la vejez –los egresados hoy, tienen entre 60 y 95 años- y cómo éste modelo de la UdeG impacta en la cotidianeidad de las personas de la tercera edad. 

“Para ellos sin duda es muy importante porque cambian muchos sus condiciones de vida con la información que ellos reciben, si logramos que se la apropien y que la hagan parte de su vida, redunda en una vejez mejor… ellos nos han dicho cómo cambia su vida”, puntualizó.

María Eugenia Anaya Gamiño, de 66 años, estudió computación básica “porque quería aprender para no estar dependiendo de los hijos para usar la computadora y una sola hacer las cosas”, dijo, tras agradecer el buen maestro que tuvo.

Son 28 profesores quienes imparten los 23 cursos en el SUAM, entre ellos se cuenta el maestro José Héctor Fierros, catedrático emérito del CUCEI, hoy jubilado y quien no cesa en su gusto por enseñar. Hoy comparte su saber en el curso de plantas de ornato, que además de lúdica, resulta en una actividad de la que algunos adultos mayores han podido sacar provecho económico.

Los alumnos y los profesores ya hicieron su parte junto con la UdeG, que ahora tiene el reto de responder a la gran demanda y abrir más cursos. Durán Juárez aseguró que en esto están abocados, siempre privilegiando el modelo de enseñanza que el SUAM ofrece adaptado para las necesidades del adulto mayor y que no es asistencialista. En él encuentran conocimiento, activación y convivencia.