Cuidadores familiares, claves en lucha vs cáncer infantil

La mayor inquietud de los papás es “que su hijo sufra” y muy frecuentemente son los niños quienes “dan lecciones de vida” al afrontar con mayor ánimo el tratamiento que sus seres queridos.
La ayuda que se les da a los progenitores es desde el momento en que se da a conocer el diagnóstico.
La ayuda que se les da a los progenitores es desde el momento en que se da a conocer el diagnóstico. (Milenio)

Guadalajara

La falta de recursos económicos, el desconocimiento y el miedo por ver que sus hijos sufren, propician que los padres de familia abandonen el tratamiento del cáncer infantil, desapego que repercute en la mortalidad de los pacientes pediátricos, señaló la enfermera María de Jesús Cajero Magallanes, adscrita al Servicio de Hemato Oncología Pediátrica del Hospital Civil de Guadalajara “Dr. Juan I. Menchaca” (HCGJIM).

“Muchos de los niños desertan el tratamiento porque el padre o la madre o no tiene los recursos económicos o no tienen la capacidad emocional para poder apoyar a su niño, y mucha veces lo dejan en su casa y no acuden al hospital. ¿Qué pasa con ese niño? Se interrumpe el tratamiento y el deceso llega más pronto de lo esperado”, sostuvo en conferencia de prensa donde se adelantó parte del tema que se abordará en el Módulo de Enfermería en el XVII Congreso Internacional Avances de Medicina (CIAM) Hospital Civil de Guadalajara.

El HCGJIM opera el Servicio de Hemato Oncología Pediátrica desde 1989 y brinda orientación en el manejo del niño con cáncer a sus cuidadores familiares. “Se cuenta con un equipo multidisciplinario que se encarga de brindar el apoyo necesario al familiar o a los familiares que ya tienen a su paciente internado, que se supone va estar por un tiempo prolongado, o que se va pero luego regresa. El apoyo se les brinda desde que tienen el diagnóstico” y la capacitación es constante durante todo el tiempo del tratamiento, dijo María de Jesús Cajero.

La enfermera expresó que la mayor inquietud de los papás de niños con cáncer es “que su hijo sufra” y muy frecuentemente son los propios niños quienes “dan lecciones de vida” al afrontar el tratamiento con mayor ánimo que sus seres queridos.

El año pasado, el HCGJIM atendió alrededor de 300 niños con cáncer. De acuerdo con datos de esta institución, la tasa de éxito en quienes cumplen con el tratamiento es del 80 por ciento.

En el caso de los niños con cáncer en etapa terminal, la necesidad de apoyo de los familiares es mucho mayor, para que el niño pueda superar los sentimientos de angustia, temor y soledad que acompañan este momento de la enfermedad. Se requiere la participación de un tanatólogo para guiar a los familiares, pues incluso el personal de salud que cotidianamente asiste al paciente “se ve emocionalmente involucrado”, acotó.

En el CIAM abordará el manejo del niño con cáncer y se expondrá la experiencia del programa “Cuidando a cuidadores” que se implementa en Colombia. En México no hay programas de capacitación formales a cuidadores familiares, dijo sor Estela Primero Hernández, coordinadora del Módulo de Enfermería, tras resaltar que esta figura es la más importante en las redes de apoyo a los pequeños enfermos.